Cerca de 10.000 personas, según fuentes de la Delegación del Gobierno, han salido este domingo a las calles de Madrid desde distintos puntos de la ciudad en defensa de la sanidad pública, con el propósito de evitar que continúe su desmantelamiento planificado por parte de las administraciones madrileñas del Partido Popular (PP). La manifestación, bajo el lema «Salvar nuestra Sanidad Pública es salvarnos a todos», fue convocada por la Plataforma Vecinos y Vecinas de los Barrios y Pueblos de Madrid, la cual reúne a más de cien asociaciones, plataformas y entidades vecinales. Las concentraciones han arrancado en cuatro columnas desde Atocha, Colón, Sevilla y Plaza Dalí Felipe II, para confluir en Cibeles.
Esta es la quinta marcha con este formato convocada por este espacio vecinal en los últimos años. Los organizadores describen la situación de la sanidad pública como «crítica», denunciando listas de espera «interminables», la falta de médicos y pediatras, y citas que tardan semanas. Un vecino de Carabanchel, Alvar Chalmeta, ha subrayado los tiempos de espera para conseguir una cita con los médicos de cabecera, que «ya están en varias semanas». Asimismo, ha destacado que más de un millón de madrileños se encuentran en lista de espera, un dato «escalofriante» para una región de alrededor de 7 millones de habitantes.
«Llamamos a la población de Madrid a considerar que la sanidad pública es suya, es un derecho. A quitarse esa apatía y de pensar que no se puede hacer nada. Claro que se puede, hay que salvar la sanidad pública. Nos jugamos la vida, nos jugamos la salud y el bienestar del conjunto de la población», ha manifestado Chalmeta durante la protesta.
Lucía García, técnico en cuidados auxiliares de enfermería (TCAE) en el Hospital 12 de Octubre, ha criticado las condiciones laborales de los sanitarios madrileños, a quienes considera «los más maltratados de España». También ha mencionado los salarios y los recursos, apuntando: «Somos los peor pagados de toda España en la comunidad más rica de España donde sí hay dinero, y estamos siempre trabajando bajo mínimos».
Apoyo de PSOE, Podemos y UGT a la protesta
A la concentración han asistido, entre otros, la portavoz socialista en la Asamblea de Madrid, Mar Espinar; la secretaria general de UGT Madrid, Susana Huertas; y las portavoces de Podemos Irene Montero, Ione Belarra e Isa Serra, así como representantes de CC.OO. y de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM).
En declaraciones a los medios, Espinar ha instado a «hacer un análisis» e incluso «una reversión» de los conciertos privados en materia sanitaria, asegurando que «ya ha quedado demostrado» que para la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, «priman los negocios por encima de la salud».
«La señora Ayuso tiene que hacer parte de su trabajo y mejorar las condiciones laborales de los médicos para que quieran quedarse en la Comunidad de Madrid, porque a día de hoy somos la comunidad que menos paga a nuestros profesionales, lo que provoca que muchos médicos y pediatras no puedan permitirse quedarse», ha señalado Espinar.
Por su parte, la secretaria general de UGT Madrid ha enfatizado la importancia de la Atención Primaria, afirmando que esta es «la que realmente abre la puerta a la Sanidad». Huertas destaca que el desvío de fondos públicos al sistema privado está generando que los madrileños «cada vez tengan una atención peor». «Lo que no podemos consentir es tener a profesionales quemados, presionados para no engordar la lista de espera y en condiciones cada vez menos dignas. Que tenga que irse talento de nuestra Comunidad de Madrid es una vergüenza», ha lamentado.
Finalmente, la eurodiputada y secretaria política de Podemos, Irene Montero, ha subrayado la necesidad de «prohibir que la sanidad se pueda privatizar», criticando las políticas «insensatas y criminales» de PSOE y PP que han llevado a la situación actual. Asimismo, ha señalado a Díaz Ayuso y al líder de Vox, Santiago Abascal, por culpar a los migrantes del problema, mientras permiten que se esté «entregando» el sistema sanitario a «capitales extranjeros que no saben ni dónde está España», haciendo referencia a empresas como Quirón Salud, Sanitas o Ribera Salud. «¿Prioridad nacional?», ha ironizado Montero.
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