La vicepresidenta segunda y consejera de Hacienda, Transición Económica y Transformación Digital, Kissy Chandiramani, ha defendido hoy en el Consejo General de Política Fiscal y Financiera la necesidad urgente de reformar el actual Modelo de Financiación Autonómica. Este modelo debe incorporar, de forma expresa y verificable, un tratamiento diferenciado para las Ciudades con Estatuto de Autonomía.
Postura de Ceuta ante el Estado
Durante su intervención, Chandiramani ha señalado que Ceuta comparte el diagnóstico del Estado sobre los déficits estructurales del sistema vigente en términos de suficiencia, equidad y adecuación a las realidades territoriales. Ha mostrado el apoyo de la Ciudad a los principios rectores recogidos en el documento base, tales como la suficiencia financiera, la población ajustada y la garantía de los servicios públicos fundamentales.
Además, destacó que la singularidad de Ceuta es estructural y permanente, traduciéndose en elevados costes fijos en la prestación de servicios públicos, una presión migratoria excepcional—especialmente en menores no acompañados—severas limitaciones de escala y un régimen competencial híbrido que requiere un encaje financiero propio.
Medición de la Equidad en el Nuevo Modelo
La vicepresidenta de la Ciudad ha insistido en que la equidad del nuevo modelo debe medirse en función de la capacidad real de los territorios para prestar servicios públicos equivalentes, no solo por criterios poblacionales o de capacidad tributaria. En este sentido, Chandiramani detalló los factores diferenciales que caracterizan a Ceuta, tales como:
- Su reducida dimensión territorial y de población.
- Su condición de frontera exterior de la Unión Europea.
- Los altos costes estructurales en servicios básicos.
- La elevada incidencia de exclusión social y desempleo.
- Su Régimen Económico y Fiscal propio.
- La ausencia de capacidad normativa plena.
Chandiramani recalcó que estas singularidades no constituyen privilegios, sino condicionantes objetivos que deben reflejarse adecuadamente en el sistema de financiación, tal como ya se reconoce en documentos estratégicos del Estado como la Estrategia de Seguridad Nacional. También subrayó que el modelo actual no contempla adecuadamente la sobrecarga financiera derivada de la gestión migratoria, los costes asociados a la discontinuidad territorial, ni el esfuerzo presupuestario extraordinario en políticas sociales, educativas y de vivienda.
Demandas Específicas para el Nuevo Modelo
La Ciudad Autónoma de Ceuta considera imprescindible que el nuevo modelo reconozca expresamente a las Ciudades con Estatuto de Autonomía como una categoría diferenciada. Asimismo, debe incorporar factores correctores específicos en la población ajustada, garantizar una suficiencia financiera real, estable y previsible, reflejar los costes fijos estructurales y las necesidades sociales singulares, y articular un encaje coherente del Régimen Económico y Fiscal. También se reclamaron mecanismos de financiación específicos para educación, servicios sociales, atención a menores migrantes no acompañados y vivienda.
Compromisos del Gobierno Central
La consejera concluyó su intervención destacando que Ceuta es un territorio singular y estratégico para el Estado, con competencias autonómicas y municipales, más allá de su condición de frontera sur. Aseguró que solo un sistema de financiación que reconozca las singularidades reales y refuerce la igualdad efectiva permitirá consolidar un modelo territorial justo y equilibrado para todos.
En respuesta a las demandas de las autonomías, la vicepresidenta económica del Gobierno, María Jesús Montero, se ha comprometido a abrir un diálogo amplio con todas ellas, incluyendo a Ceuta, para avanzar en la reforma del modelo de financiación. También ha garantizado que se reconocerán las especificidades de los territorios no peninsulares, asegurando que sus singularidades sean tenidas en cuenta en el diseño final del sistema.
