María Chivite advierte sobre una «agenda premeditada» para controlar a la ciudadanía

PAMPLONA 28 Feb. (EUROPA PRESS) – La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, ha expresado su preocupación por una «agenda premeditada que, con la excusa de la falta de seguridad, quiere controlarnos a través del miedo». En su intervención en el acto institucional celebrado en el Auditorio Baluarte de Pamplona, con motivo del Día de la Policía Foral, Chivite hizo un llamado a «poner pie en pared» y «blindar la convivencia».
La celebración incluyó la entrega de metopas honoríficas y medallas de servicios distinguidos a personas e instituciones que han colaborado significadamente con el cuerpo policial, así como a los mismos agentes de la Policía Foral.
Durante su discurso, Chivite felicitó a los integrantes de la Policía Foral por «cumplir con éxito» su mandato de servicio público. En este sentido, subrayó que en 2025, el cuerpo autonómico instruyó 46.181 expedientes, que representan a personas en búsqueda de «amparo, restitución o justicia». «Gracias a su profesionalidad, la ciudadanía navarra disfruta de una alta percepción de seguridad», destacó.
«Sabernos seguros nos hace más libres», enfatizó Chivite, alertando que «existe un creciente empeño en extender la duda sobre nuestra seguridad» y en generar «sospechas sobre una supuesta impunidad de los agresores, que no responde a la realidad». Este clima de incertidumbre, advirtió, busca «controlarnos a través del miedo», que es «el primer paso hacia el recorte de derechos y oportunidades».
La presidenta insistió en que «Navarra no debe caer en esa trampa». Reivindicó que ante el retroceso, hay que «reforzar nuestra estabilidad», y ante el miedo, «hay que blindar la convivencia». Chivite afirmó que la Policía Foral «debe ser una aliada del proyecto colectivo que es Navarra».
En su mensaje, resaltó que «proclamar una Navarra segura no significa cruzarse de brazos ante la comisión de posibles delitos». Reconoció que existen importantes desafíos en materia de seguridad pública que deben afrontarse, recordando que «quien la hace, la paga».
Desde su asunción como presidenta, mencionó que «los recursos públicos destinados a la Policía Foral han aumentado un 63%» y que el número de agentes ha alcanzado su «techo histórico». Asimismo, se comprometió a impulsar «infraestructuras adecuadas a la exigencia que se requiere al cuerpo», adelantando que se está a punto de finalizar la adquisición de terrenos para la nueva sede central de la Policía Foral y en el proyecto de urbanización del nuevo Centro de Coordinación de Seguridad y Emergencias de Aranguren.
Además, destacó la implementación de «importantes cambios operativos» con la ejecución de más de una decena de planes de acción específicos para la lucha contra el delito, abarcando el ocio nocturno, la violencia contra las mujeres, el tráfico de drogas, la prevención de robos en domicilios y las intervenciones en zonas tensionadas.
Chivite también se refirió a las medidas en materia de violencia de género, en una semana «especialmente dolorosa» tras el asesinato de una mujer en Sarriguren. En 2025, la Policía Foral gestionó 1.082 asuntos relacionados con violencia de género y actualmente proporciona protección a 700 mujeres.
Defendió que «la responsabilidad de detener el machismo es colectiva» y que es vital «denunciar ante la más mínima sospecha, porque a veces ellas no pueden hacerlo». Resaltó que «nunca se han destinado más recursos que ahora a combatir y erradicar la violencia machista» y afirmó que «tenemos un sistema de prevención, protección y atención a mujeres sólido y en continua mejora».
Un aumento de plantilla «coherente» con la asunción de Tráfico
María Chivite se refirió también a la asunción de la competencia de Tráfico, que «ya no es una aspiración de futuro» sino «una realidad del presente», gracias a un «trabajo intenso y a un compromiso político e institucional mayoritario». «Ese mismo compromiso lo tenemos ahora con su despliegue efectivo», afirmó.
Indicó que en 2025, la Policía Foral realizó más de 152.000 pruebas de alcohol, más de 9.000 de drogas y controló la velocidad de cerca de 370.000 vehículos. Estos datos evidencian, según Chivite, la capacidad de la policía autonómica para «asumir en exclusiva la vigilancia y control del tráfico en Navarra».
Concluyó señalando que este proceso es «complejo y gradual, que deberá estar completamente desplegado en dos años» y que requerirá «una redimensión de la plantilla». Por ello, solicitó al Estado «un aumento de la plantilla coherente con la de una policía integral que tiene competencias exclusivas y desea seguir creciendo en recursos y funciones».
