El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha revelado que el Gobierno central ha decidido que el crucero afectado por un brote de hantavirus no atracará en el archipiélago, sino que solo fondeará, lo que implica que la evacuación de los pasajeros se realizará mediante una lancha o una nave nodriza. Esta información se dio a conocer durante una rueda de prensa posterior a una reunión en el Ministerio de Sanidad, en la que Clavijo se reunió con la ministra Mónica García y el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres.
Noticia bien recibida por el presidente canario
Clavijo manifestó su rechazo a que el crucero se dirija a Canarias, dado que existen aeropuertos más cercanos en Cabo Verde. A pesar de ello, la ministra García le indicó que la decisión competía al Gobierno central, enfatizando que aunque no estaban conformes, era una cuestión de autoridad gubernamental. Clavijo declaró que el hecho de que el crucero no atracara en las costas canarias era positivo, ya que se reducirían los vectores de posible contagio y riesgo. La evacuación de los pasajeros, aseguró, se realizará con seguridad involucrando a una lancha o nave nodriza para su traslado al aeropuerto.
Además, el presidente canario solicitó que el buque pase el menor tiempo posible en las aguas cercanas al archipiélago y que, una vez desembarcados todos los pasajeros, continúe su camino hacia Países Bajos.
El Gobierno sostiene que el fondeo ya era parte del plan
Desde el Ministerio de Política Territorial se emitió una nota de prensa tras la reunión, en la que se declaró que los 147 pasajeros que vienen desde Cabo Verde se encuentran asintomáticos y que el fondeo ya había sido contemplado por sus características técnicas, ya que el Puerto de Granadilla (Tenerife) no está preparado para el desembarco de personas.
En el mismo contexto, se anunciaron otras reuniones técnicas entre los Ministerios de Sanidad e Interior con el Gobierno de Canarias, formando parte de un total de siete reuniones de coordinación que el Gobierno español llevará a cabo con las delegaciones del Gobierno y a nivel europeo con responsables de la seguridad sanitaria y Protección Civil de la UE.
Controles durante la travesía
Fernando Clavijo también explicó que durante la travesía se realizarán distintos test y controles médicos a los pasajeros, supervisados por un especialista en epidemiología de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que estará a bordo del buque. El Gobierno de Canarias, según indicó, recibirá información periódica sobre la evolución sanitaria de los pasajeros, inicialmente cada 72, 48 y 24 horas, y posteriormente cada 12 horas, para monitorear la aparición de síntomas o contagios.
Angel Víctor Torres sostuvo ante los medios que el operativo proyectado se desarrollará «con absoluta seguridad» y apeló a la tranquilidad de la ciudadanía canaria, garantizando que «no habrá contacto con la población». Insistió en que los criterios de actuación se están diseñando bajo la guía de expertos en epidemiología.
Llegada del buque y traspaso de pasajeros
El titular del Gobierno canario anunció que se espera que el crucero llegue a Canarias la mañana del domingo. Todos los pasajeros permanecerán a bordo del buque hasta que los aviones encargados de su traslado estén listos en el aeropuerto. «No van a salir del buque hasta que el avión no haya aterrizado para garantizar que ese tránsito se haga en el menor tiempo posible», reitera Clavijo.
En relación al operativo de traslado, se explicó que los pasajeros serán llevados desde el Puerto de Granadilla hasta el aeropuerto en vehículos protegidos con medidas de seguridad sanitaria. Después de ser evacuados mediante lancha o nave nodriza, accederán a una zona restringida del puerto antes de embarcar en vehículos equipados con medidas de protección individual.
Asimismo, Torres especificó que los pasajeros españoles serían trasladados a Madrid y llevados al Hospital Gómez Ulla, el cual dispone del 50% de las camas necesarias para este tipo de situaciones, en caso de que se requiera atención sanitaria.
Peticiones sobre el futuro del buque
Clavijo reiteró la solicitud al Gobierno central para que, tras desembarcar a los pasajeros, el buque continúe su camino a Países Bajos, siempre que no haya necesidad de atención médica para la tripulación. Destacó que un posible relevo de la tripulación o una estancia prolongada del barco en aguas canarias podría obligar a realizar tareas de desinfección y hacer más largo el operativo, algo que el Gobierno regional quiere evitar.
Tanto Clavijo como Torres coincidieron en que el objetivo es minimizar el tiempo que el buque pase en aguas canarias, aunque cualquier decisión final dependerá de la situación sanitaria de la tripulación y de los criterios técnicos que definan las autoridades competentes. Torres concluyó subrayando la importancia de trabajar juntos para normalizar la situación y pidió evitar polémicas políticas durante el operativo sanitario.
