LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 11 Ago. (EUROPA PRESS) – El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha considerado este lunes que «hay cierta improvisación y quizás falta de concreción» por parte del Gobierno de España respecto al traslado de los menores migrantes no acompañados que cuentan con protección internacional de asilo.
Clavijo ha indicado que desde Canarias se ha solicitado al Gobierno central la necesidad de establecer un protocolo para el traslado de estos menores. Como ejemplo, destacó que en el caso de los niños que se trasladarían a la península hoy, debieron haberlo hecho «la semana pasada», pero el Estado no comunicó la identidad de los cuidadores que tienen que acompañar a estos menores. Además, señaló que «los que tienen que salir esta semana, ni siquiera han comunicado todavía los nombres de los niños» que irían en la próxima remesa, que sería este «jueves o viernes», lo que genera «cierta improvisación y quizás falta de concreción».
El presidente lamentó que tampoco se ha informado al Gobierno canario sobre la creación de «1.200 plazas en toda la península», ni cuándo ni dónde estarán disponibles. Admitió que la situación es «muy compleja», ya que Canarias tiene la tutela de estos menores y debe contactar con las comunidades autónomas a las que se derivan, lo que refuerza su insistencia en la necesidad de «protocolos y garantías» para asegurar que «no son botellas, no son mercancías, son seres vivos y además vulnerables».
Cuando se efectúe este lunes el primer traslado desde Canarias a la península de menores migrantes no acompañados con protección internacional de asilo, habrá pasado «más de cuatro meses» desde que el Tribunal Supremo (TS) dictó la medida cautelar instando al Gobierno central a dar protección a los niños solicitantes de asilo.
Clavijo destacó que hasta ese momento, se estaban «vulnerando unos derechos», incumpliendo los tratados internacionales por parte del Gobierno de España hacia estos menores. Consideró «triste» que la «vorágine política» y el «populismo que utiliza la migración» y a «los vulnerables entre los vulnerables, que son los menores», se utilice como «arma política», provocando un daño que, en ocasiones, puede ser «irreversible».
El proceso de traslado se alargaría 10 meses
Cuestionado sobre el tiempo que podría tomar trasladar a más de 1.000 menores migrantes no acompañados solicitantes de asilo que hay en Canarias si se derivan aproximadamente 30 semanalmente, Clavijo notificó que esto podría alargarse «más de 10 meses», indicando que «ni siquiera» saben si, con la mejora de las condiciones de navegación, «los menores que siguen llegando a Canarias serán más que esos 30 que saldrían».
A pesar de ello, aseguró que continuarán colaborando e insistiendo, mostrándose «tremendamente agradecido» porque el Supremo haya escuchado a Canarias y exigido al Estado cumplir con su obligación, ya que estos menores «son responsabilidad exclusiva del Estado y llevaban tres y cuatro años abandonados en Canarias bajo la atención de la comunidad autónoma».
Pide «sentido común»
El presidente canario solicitó un poco de «sentido común» a todos, al Gobierno de España y a las comunidades autónomas, y especialmente pidió a los partidos políticos que «dejen de hacer ese populismo tan mezquino con el dolor de esos niños y de esas niñas».
Sobre la imposibilidad de que estos menores que salen de Canarias vayan al centro de Pozuelo de Alarcón, en Madrid, Clavijo manifestó que le «parece indecente» dado que cuando los niños y ucranianos estuvieron allí, «no había un problema de licencia, no había un problema de uso».
Añadió que la situación que se vive en Canarias es una «situación de emergencia migratoria» y la comparó con otras circunstancias de emergencia en España, como la vivida en la Comunidad Valenciana, resaltando que el archipiélago ha sido solidario con otros territorios en tales casos.
«¿Qué pasa? ¿Que el color de la piel de esos niños y de esas niñas no es el que les gustaría? Me parece de sentido común; creo que deberían colaborar. Hablamos de 5.300 menores en un país de 50 millones de habitantes. Es ridículo. Es una utilización política del sufrimiento de niños y niñas y eso es lo que a mí me enerva y me genera no solo decepción, sino también enfado y desesperación», concluyó, añadiendo que si no se trata de racismo institucional, «se parece mucho».
Reubicación de más de 5.000 menores migrantes
En relación con la salida de los más de 5.000 menores migrantes no acompañados que tiene acogidos Canarias a partir de la aprobación de la reforma del artículo 35 de la Ley de Extranjería, que se espera que comience a funcionar a partir del 28 de agosto, Clavijo explicó que se ha definido un sistema nacional de atención para esos menores extranjeros no acompañados.
El presidente canario agregó que tanto el Tribunal Constitucional como el Supremo han dejado claro que «esto es una responsabilidad del Estado», y que en materia migratoria, la competencia «es exclusiva del Estado», aunque reconoció que la ley de menores y las comunidades autónomas también tienen su responsabilidad. Por esa razón, enfatizó que lo que «se ha tratado de establecer es un sistema nacional» porque España «no tenía una política migratoria».
Respecto a la reacción de las comunidades autónomas, aseguró que ha hablado tanto con presidentes del Partido Popular como recientemente con el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. Indicó que, aunque estos «no estén de acuerdo con esa reforma» y entiendan que es competencia del Estado que «debería garantizar los recursos económicos», todos le han manifestado que, a pesar de que «van a recurrir porque entienden que se está invadiendo» competencias de la comunidad, «van a cumplir la ley».
Clavijo no entiende, por tanto, «por qué no lo vayan a hacer», aunque señaló que la propia fiscalía, al tratarse de menores, «pedirá responsabilidades» una vez que lleguen a su comunidad autónoma. Espera que este trabajo realizado con el Gobierno de España «sea un poquito más diligente» que el que se está «viendo ahora con los menores de protección internacional».
