La exposición ‘Pujar la persiana. Sobre la recuperación del comercio local después de la dana’, inaugurada el miércoles en el MuVIM de la Diputación de Valencia, rinde homenaje a los negocios arrasados por la trágica dana de octubre de 2024. Este «proyecto coral» utiliza fotografías, testimonios y piezas cerámicas para ilustrar cómo los comerciantes afectados han logrado sobreponerse a la catástrofe.
El proyecto, impulsado por el servicio de Comarcalización y Promoción Económica en colaboración con la Unió Gremial y la EASD (Escuela Superior de Diseño de Valencia), estará abierto al público hasta el próximo 2 de mayo. La exposición no solo incluye testimonios y fotografías, sino que también presenta una instalación artística que rescata la memoria de la reapertura de pequeños negocios tras los devastadores efectos de la barrancada del 29 de octubre de 2024.
El acto inaugural contó con la presencia de Natàlia Enguix, vicepresidenta primera de la Diputación de Valencia y responsable del área de Promoción Económica; Mauro Lorenzo, presidente de la Unió Gremial; Tana Capó, comisaria de la muestra; y varios empresarios afectados.
Capó destacó que el proyecto tuvo su origen en un aula y enfatizó la importancia de conectar proyectos teóricos con la realidad social: «Cuando dejamos que lo teórico se contamine de lo real, algo cambia. Esta exposición es el resultado de un trabajo coral que demuestra que cuando el comercio local se levanta, se levanta todo el territorio».
La estructura de la exposición refleja las relaciones existentes entre los módulos, al igual que las relaciones en el barrio entre sus tiendas. «No hay una lectura cerrada, porque reconstruir tampoco es un proceso lineal», agregó Capó.
El archivo de la exposición incluye aproximadamente 170 fotografías proporcionadas por los comerciantes a través de la Unió Gremial. Capó mencionó que también se presentan trabajos de alumnos del grado de Fotografía y Creación Audiovisual de la EASD y de los artistas Juanjo Tormo y Laura Anaya, quienes utilizan barro recogido en la zona dana para crear piezas cerámicas.
Por su parte, Enguix subrayó la relevancia de la exposición para reconocer públicamente a aquellos que decidieron limpiar y reconstruir sus negocios como un acto de valentía hacia su comunidad. «Las imágenes y testimonios de ‘Pujar la persiana’ son un resumen visual de la dignidad de nuestra gente y de cómo el comercio local es el hilo que teje la confianza y la identidad en nuestros barrios», afirmó.
Bono Comercio DANA
Durante la inauguración, Enguix señaló que la muestra es una extensión del programa Bono Comercio DANA, el cual inyectó 10 millones de euros para reactivar el consumo en las zonas afectadas. Además, enfatizó la importancia de hacer visible este esfuerzo colectivo.
Enguix recordó que la implicación de la Diputación no termina con la emergencia, sino que se refuerza apoyando la modernización y digitalización de un sector que «es la infraestructura social básica que sostiene la vida cuando todo lo demás falla».
Lorenzo destacó el impacto del Bono Comercio DANA, subrayando la gran cantidad de beneficiarios, tanto entre los comercios de proximidad como entre la ciudadanía. Señaló que esta ayuda es una «herramienta clave» para la recuperación del sector: «Estamos convencidos de que, con esta ayuda y su promoción constante, el comercio local puede resurgir tras el destrozo sufrido».
Volver a ‘Pujar la persiana’
José Carlos Garrido de DonPa Artesans, un horno panadería-pastelería tradicional con más de 37 años de experiencia, comentó que de los nueve centros que tenían, siete fueron afectados por la barrancada. A pesar de que la recuperación fue «costosa», desde el primer día, con la ayuda de voluntarios, donaciones privadas y proveedores, lograron seguir adelante.
Garrido expresó que participar en el proyecto ha sido «muy emocionante», ya que les ha permitido recordar los momentos buenos: «Un renacer, poder volver a ‘pujar la persiana'».
Juan Vicente Puchalt de Xavó Equipamient también compartió la «ilusión» que sintieron para reabrir tras muchos días de limpieza y esfuerzo. Agradeció la inversión recibida del Bono Comercio DANA y la donación de Juan Roig, quien invirtió 108 millones de euros en la reactivación de los negocios, lo que les dio la esperanza necesaria para continuar.
Una exposición en tres grandes ámbitos
La estructura expositiva se organiza en tres secciones que permiten al visitante entender la realidad del comercio tras la dana. La disposición del material ayuda al público a comprender la evolución desde el impacto del agua hasta la reapertura definitiva.
La primera sección, ‘El Escaparate’, incluye una instalación de cajas de cartón que actúa como infografía tridimensional, mostrando los niveles que alcanzó el agua y el volumen de mercancía perdida, así situando al espectador en la magnitud del desastre. La segunda sección, ubicada en el hall del MuVIM, recoge la mayor parte del material fotográfico y documental, creando un espacio de «desbordamiento visual» que ilustra la recuperación de los comercios.
La tercera sección, situada en el patio inglés, es el núcleo más íntimo de la muestra. Allí se proyecta una pieza audiovisual que recoge testimonios de comerciantes, permitiendo escuchar las voces de esperanza y el esfuerzo detrás de cada persiana levantada. «El objetivo es poner en valor el comercio local como eje esencial de nuestro mundo frente a la frialdad de las pantallas; reivindicar gestos cotidianos como levantar una persiana», concluyeron.
El acto finalizó con un recorrido por la exposición guiado por la comisaria. La muestra ‘Pujar la persiana’ podrá visitarse en el MuVIM hasta el 2 de mayo de 2026, y se prevé itinerar por distintos municipios de la provincia, continuando así el homenaje al comercio de proximidad.
