Manifestación en Bilbao de trabajadores de Tubos Reunidos Amurrio – H. BILBAO
BILBAO, 5 mayo. (EUROPA PRESS) – La mayoría sindical en el comité de Tubos Reunidos Amurrio, que conforman ELA, LAB y ESK, ha asegurado que el concurso de acreedores solicitado por la empresa abre «una nueva fase y un nuevo escenario» en el que «el objetivo prioritario» debe ser garantizar la continuidad de la actividad y ordenar la situación financiera, con una deuda estimada de 263,2 millones.
Representantes de los tres sindicatos han trasladado este mensaje en una rueda de prensa previa a la manifestación convocada este martes en Bilbao y tras conocer la decisión de la dirección de la empresa, comunicada este lunes a la CNMV, de presentar un concurso voluntario de acreedores tras constatar su «insolvencia inminente» y la «paralización indeseada» de la actividad en su planta de Amurrio.
En cuanto a la asamblea convocada para este próximo jueves, día 7, para decidir si se mantiene o no la huelga indefinida, convocada tras registrar parte de la plantilla las 235 firmas de trabajadores necesarias para hacerlo, han trasladado que «el problema no está en hacer o no asambleas, sino en hacerlas para llevar propuestas o soluciones, no para quitar derechos fundamentales».
Han asegurado que «nadie les ha enseñado que haya ese 25% de firmas», lo que podría sentar «un precedente peligroso» para que «cualquiera diga que tiene tantas firmas, no las demuestre, y haga una asamblea». Tras asegurar que «la cifra de firmas que los convocantes dicen que tienen no coincide con el número que ha dado la empresa», han subrayado que «los únicos que han impulsado la asamblea de los que conocen nombres y apellidos son parte de la dirección y los encargados de comunicar en sus departamentos los despidos», además de «haber trasladado información incorrecta de forma intencionada a la plantilla».
Gravedad de la Situación
Flanqueados por decenas de trabajadores, los representantes sindicales han leído un comunicado en euskera y castellano en el que consideran que han sido «la dirección y las instituciones las que han llevado a la empresa a esta nueva fase del conflicto».
A su entender, un concurso de acreedores «nunca es una buena noticia porque refleja la gravedad de la situación a la que ha llegado la empresa». Han recalcado que este concurso, al contrario de lo que mantiene la dirección, «no lo ha provocado ni la huelga, ni el no acuerdo del ERE, sino una situación de insolvencia que venía de antes y que la dirección ha sido incapaz de revertir».
Respecto a sus expectativas de cara a la reunión con la dirección, prevista en la planta de Amurrio a las 10.30 horas de este miércoles, han afirmado que acuden a recibir «explicaciones» y que, con lo que saquen «en claro», decidirán luego los siguientes pasos a dar y si mantienen la huelga. «Vamos a esperar a mañana, a escuchar qué plantea la empresa y a analizar la nueva situación con responsabilidad», han afirmado, añadiendo que «no se puede poner el foco en la plantilla, porque los trabajadores no son el problema», ya que solo luchan por sus puestos de trabajo.
En todo caso, han recalcado que se ha llegado a la actual situación por «la avaricia de los accionistas, que fueron capaces de elevar la deuda de 30 millones a 200, pidiendo un préstamo de 170 millones para metérselo al bolsillo». Por ello, han proseguido, que la empresa, en lugar de buscar inversores externos, debe pedir a los inversores internos, a esos que se llevaron esos 170 millones, que pongan ahora dinero. «Lo que hacen falta son inversores internos, no son necesarios externos», han asegurado.
Desde ELA, LAB y ESK han reiterado que la plantilla no es responsable de la situación de la empresa, sino «quien ha pagado las consecuencias», porque «no ha elegido este conflicto; la han empujado al conflicto». En relación a lo que salga de la reunión de este miércoles, han trasladado que, tras ella, esperan «tener la posibilidad de interlocución y de negociación que hasta ahora la dirección había bloqueado».
Ante la situación, han señalado que «la plantilla tiene derecho a saber qué pasa con la refinanciación de la deuda, qué conversaciones existen con posibles inversores, qué papel están jugando los acreedores y cuál es el verdadero escenario industrial que hay sobre la mesa». «Ahora se abre un escenario distinto y esperamos que sirva para hablar de verdad, con transparencia y con toda la información sobre la mesa para negociar de verdad, con transparencia, sin chantajes y sin presiones», han concluido.
