SEVILLA, 30 Ene. (EUROPA PRESS) – El grupo formado por Gabriela y Paola Luksic, junto con Javier Targhetta, ha formalizado este viernes en Sevilla la compra de la unidad productiva y de las marcas de La Cartuja de Sevilla, así como el alquiler de la nave donde actualmente se ubica la fábrica. Esta operación marca un nuevo comienzo para la emblemática marca, que ha enfrentado dificultades en los últimos años.
De forma paralela, se ha alcanzado un acuerdo con el secretario general de la Federación de Industria de CCOO, José Hurtado, para prorrogar el Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) que afecta a los 30 trabajadores de la compañía, por un periodo máximo de dos meses, «mientras se reactiva la producción». Targhetta ha señalado que el objetivo es «reiniciar las operaciones en un plazo de cuatro a seis semanas y comenzar la recuperación paulatina del mercado». Además, se ha constituido una nueva sociedad, La Cartuja de Sevilla, con sede social en la capital andaluza.
El grupo también ha trasladado a la Junta de Andalucía, a través de las Consejerías de Industria, Energía y Minas y de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo, los planes inmediatos para La Cartuja Pickman, que han seguido el proceso de manera proactiva. La nueva compañía ya ha iniciado la búsqueda y contratación de un equipo directivo que liderará la gestión en áreas clave como la dirección general, los recursos humanos y el marketing.
En la pasada semana, se comenzaron las labores de puesta a punto de la nave y de las instalaciones, con el objetivo de «iniciar la producción lo antes posible». Targhetta ha confirmado que se va a trabajar «de forma inmediata» en el diseño de una nueva implantación, «quizá más moderna, más racional», para una nave «más adecuada, con mejores condiciones de trabajo para los empleados».
Proyectos de inversión y expectativas
Estas actuaciones tienen un plazo previsto de «entre un año a un año y medio», aunque, en paralelo, se van a continuar las labores de producción con normalidad. «Realizaremos un plan concreto de negocio con objetivos de producción y ventas para los siguientes años, con la ambición de ir ganando cuotas de mercado en España y fuera», afirmó Targhetta. Además, hizo hincapié en la necesidad de trabajar en nuevos diseños que «complementen a los actuales».
El fondo inversor, encabezado por Javier Targhetta junto con Gabriela y Paola Luksic, fue la oferta seleccionada por el Juzgado de lo Mercantil número 3 de Sevilla para hacerse con la fábrica después de la petición de liquidación definitiva por parte de la empresa en octubre. Desde entonces, el Ayuntamiento de Sevilla y la Diputación provincial aprobaron declaraciones institucionales pidiendo adoptar «cuantas medidas sean posibles» para mantener la actividad y los puestos de trabajo, mientras que la Junta mantuvo varias reuniones con los trabajadores en busca de nuevos posibles inversores.
Detalles de la adquisición y proyecciones futuras
El Juzgado confirmó el pasado 22 de enero la adquisición por 225.000 euros por parte de este grupo inversor. La oferta permitía el mantenimiento de la mayor parte del empleo existente, destacando la solvencia económica y profesional y la razonabilidad del proyecto empresarial orientado a la continuidad de la actividad y su viabilidad futura. Sin embargo, la otra oferta presentada por la mercantil Porcelanas de Levante Siglo XXI, S.L. no fue ratificada ni mejorada dentro del plazo, lo que llevó al juzgado a considerarla «decaída y carente de eficacia».
El grupo inversor ha destacado que la inversión inicial de los nuevos propietarios asciende a más de 1,6 millones de euros. Según el informe del administrador concursal, su propuesta ha sido «la mejor en todos los ámbitos» (económico, social y laboral). También han defendido la continuidad de la marca en Sevilla, lo que ha generado el apoyo de los trabajadores, que han expresado su satisfacción por el retorno a la actividad.
José Hurtado ha subrayado «la gran motivación que tienen los trabajadores de La Cartuja de alcanzar por fin un periodo de estabilidad laboral». «Se abre una etapa muy ilusionante en la que nos vamos a esforzar para que todo salga adelante. Tenemos mucha esperanza de que la marca resurja de sus cenizas y queremos poner en marcha la maquinaria cuanto antes», concluyó el secretario general de la Federación de Industria de CCOO.
