MADRID, 14 Dic. (EUROPA PRESS) – El diputado de Compromís, Alberto Ibáñez, ha exigido al Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) que realice preguntas sobre la valoración ciudadana de la monarquía. Además, ha solicitado al Gobierno que aclare cuándo tiene previsto desclasificar información reservada sobre el golpe de Estado del 23F.
Este requerimiento lo ha planteado mediante preguntas parlamentarias registradas en el Congreso, en un contexto marcado por la reciente publicación de las memorias del rey emérito Juan Carlos I, tituladas ‘Reconciliación’.
Ibáñez ha expresado su fuerte crítica hacia este manuscrito, catalogándolo de «anomalía» y «torpeza» que refleja «las ansias de protagonismo» o «la rabia de quien lo fue todo y de repente se convierte en un apestado, incluso entre los monárquicos». Asimismo, ha diagnosticado que estas memorias representan un «error» que puede agravar la situación del legado del rey emérito.
El diputado también ha denunciado que este libro resulta en una «exaltación» de Francisco Franco, constituyendo al mismo tiempo «una humillación a las víctimas de la dictadura» y «una vendetta personal contra los actuales Reyes».
Ibáñez considera que se trata de «una autobiografía vacía y un intento de justificar tanto su vida sentimental como su papel en la gestión de negocios», advirtiendo que su principal deber es representar la coherencia y la estabilidad.
En el marco de la conmemoración de los 50 años de la muerte del dictador y la restauración de la monarquía, el diputado cuestiona al CIS sobre cuándo llevará a cabo, en este contexto, una valoración de la preferencia de los españoles entre la monarquía y la república.
TEZANOS: LA CIUDADANÍA NO PERCIBE LA MONARQUÍA COMO UN PROBLEMA
Esta semana, el presidente del CIS, José Félix Tezanos, destacó en el Senado que actualmente no existen datos que indiquen que la monarquía sea una preocupación prioritaria para la ciudadanía española, según estudios realizados por su institución.
Tezanos también vinculó la posibilidad de introducir este tema en futuros barómetros oficiales a la existencia de una demanda social estadísticamente consolidada, descartando cualquier influencia externa en el proceso de selección de temas.
