La coordinadora general de los Comunes y diputada de Sumar en el Congreso, Candela López, ha reclamado que la Sareb rompa todo tipo de relación comercial y de colaboración con fondos de inversión de «dudosa reputación» como Blackstone y KKR, a quienes se acusa de colaborar activamente con la ocupación israelí de territorios palestinos.
Además, López plantea si el Gobierno considera rescindir todos los contratos públicos que la administración tenga en vigor con empresas que mantengan actividad en los asentamientos de los colonos hebreos, dado que esto constituiría una vulneración del derecho internacional.
La diputada registró varias preguntas parlamentarias dirigidas al Gobierno ante las informaciones de que la Sareb, la Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria, compensará a Anticipa (vinculada con Blackstone) e Hipoges (ligada a KKR) por el traspaso de 40.000 viviendas al Sepes.
López recalca en la argumentación de sus iniciativas que recientemente se convalidó el decreto de embargo de armas a Israel, en coherencia con la posición española contra el «genocidio» en Gaza. Sin embargo, alerta de que la actividad «ilegal» del Estado israelí se «manifiesta de múltiples maneras», sobre todo con la ocupación de territorios palestinos que la ONU ha rechazado en varias ocasiones.
Asimismo, señala que el fondo de inversión estadounidense KKR tiene «importantes intereses» en compañías israelíes de ciberseguridad, además de negocios inmobiliarios en esos asentamientos de Cisjordania, en los Altos del Golán (Siria) o Jerusalén Este. «Un hecho que, como mínimo, es contrario a derecho», denuncia López, quien también subraya que Blackstone realiza importantes donaciones a Israel y tiene intereses en la industria tecnológica y armamentística hebrea.
FONDOS QUE TIENEN INVERSIONES EN LA «INDUSTRIA DE LA GUERRA»
La diputada también alude al contexto de «grave especulación inmobiliaria» en España, con un encarecimiento extraordinario del precio de la vivienda, lo que según ella no es adecuado para que la Sareb deje «en manos de fondos de dudosa reputación la gestión de su patrimonio».
«Estos fondos no solo tienen inversiones en la industria de la guerra, sino que además se dedican a hacer negocio activa y conscientemente a través de la construcción de asentamientos en territorios ocupados, además de sus inversiones en la industria armamentística», advierte López.
Por todo ello, pregunta al Gobierno si emprenderá actuaciones en el seno de la Sareb respecto a fondos de inversión como KKR o Blackstone y, dado que el Ejecutivo tiene mayoría del accionariado de la entidad, si contempla renovar los contratos de gestión de su parque inmobiliario.
Finalmente, cuestiona si considera que estas empresas son las adecuadas para gestionar el patrimonio del denominado ‘banco malo’ y si al Gobierno le consta la existencia de más contratos públicos de la administración general con estos fondos, además de si piensa rescindir todos los contratos públicos con las compañías que operan en territorios ocupados de Palestina.
