Santander – 14.04.2026. «Cuidar contigo, cuidar de todos» es más que un lema; es una declaración de principios que sustenta el Marco Estratégico para el Cuidado de la Salud (MeSCan), presentado por el consejero de Salud, César Pascual. Cantabria se ha comprometido a cuidar «mejor, antes y juntos», avanzando hacia una sanidad más «humana, integrada y preparada» ante los desafíos del siglo XXI.
Pascual destacó que «gobernar la sanidad del siglo XXI no consiste en sumar recursos, sino en diseñar sistemas que cuiden mejor; de entender que la longevidad sin cuidados integrados es sufrimiento prolongado». Además, subrayó que la verdadera sostenibilidad no está en recortar, sino en prevenir, acompañar y humanizar.
Por consiguiente, Cantabria opta por enfrentar el futuro con valentía, ya que «una sociedad no solo se mide por cómo cura cuando alguien enferma, sino por cómo cuida cuando alguien se vuelve frágil».
Construir un sistema que cuide como cuida la gente real
Para ilustrar esta estrategia, Pascual invitó al público a reflexionar sobre los casos de María y Ana. María, una mujer de 82 años que vive en un pueblo de Cantabria, es viuda y padece artrosis, diabetes e insuficiencia cardíaca leve, junto con una soledad que no aparece en ningún análisis clínico. A pesar de no estar gravemente enferma, su situación es preocupante. María navega por Atención Primaria, el hospital y los Servicios Sociales, pero no encuentra acompañamiento pleno en su proceso de atención.
Se enfrenta a la fragmentación del sistema; se pierde entre citas, informes y ventanillas. Aunque mejora en algunos momentos, el sistema no parece diseñado para gestionarla de manera integral, lo que la deja con la sensación de desamparo en un escenario que debería ser de soporte constante.
Por otro lado, Ana, la hija de María, se convierte en una cuidadora invisible. Gestiona todo lo relacionado con la salud de su madre sin formación ni redes de apoyo, asumiendo una carga enorme que no debería estar sola. Esta historia no es un caso aislado, sino «la realidad silenciosa de miles de familias en Cantabria», como mencionó el consejero, subrayando el impacto de la cronicidad en la atención sanitaria.
Durante años, esta situación se ha abordado con «más citas, más derivaciones y más presión asistencial», pero sin un acompañamiento adecuado. Por ello, el MeSCan se plantea como un punto de inflexión, que reconoce que el problema no radica en la falta de profesionales, sino en un modelo obsoleto para atender vidas complicadas.
La valentía de los profesionales
La necesidad de un «cambio de visión» brota en Cantabria, donde se pretende avanzar hacia una política que valide el cuidado continuo y la coordinación real. Este Marco Estratégico de Cuidados tiene como objetivo evitar que María se pierda en el sistema y que Ana no se sienta sola en su papel de cuidadora. Se busca asegurar que los cuidados lleguen al hogar, que la tecnología conecte y que cada persona sea tratada como un ser integral y no solo como un expediente.
El consejero además destacó que esta transformación es imposible sin la participación activa de profesionales y cuidadores que son quienes mejor conocen la realidad del sistema. «Estáis en el domicilio, en la consulta y en la comunidad, y veis al paciente en su totalidad», enfatizó.
Pascual enfatizó que este marco no añade carga a los profesionales, sino que les devuelve la centralidad y les reconoce como la «columna vertebral» del nuevo modelo de cuidados, lo que representa un liderazgo sanitario del siglo XXI.
En la presentación también participaron otros representantes del ámbito sanitario, como Patricia Corro, subdirectora de Cuidados, Formación y Continuidad Asistencial del SCS, y Zulema Gancedo, concejala de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Santander.
Proyecto colectivo, integrado, anticipatorio y profundamente humano
El Marco Estratégico para el Cuidado de la Salud tiene como objetivo construir un sistema que acompañe a las personas a lo largo de toda su vida, que prevenga antes de que la enfermedad se agrave y que conecte niveles asistenciales sin fisuras, actuando además ante las desigualdades sociales, territoriales y de género.
Se presenta como una «guía viva» que orientará planes de acción y decisiones estratégicas, con un enfoque decidido hacia el futuro del cuidado. En este futuro, la prevención es tan relevante como la atención y nadie debe quedar atrás por razones de edad o situación social.
En resumen, esta filosofía de cuidado no puede ser un acto aislado ni una suma de servicios desconectados. Debe erigirse en un proyecto colectivo, integrado y profundamente humano. Las cuatro premisas fundamentales del MeSCan buscan transformar la percepción del cuidado, centrando cada decisión en la persona y sus necesidades.
Tras la presentación oficial, se llevó a cabo una mesa de reflexión con la participación de expertos y representantes del sector, quienes contribuirán a la implementación y mejora continua de este ambicioso marco estratégico.
