El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha confirmado íntegramente la sentencia de la Sección Tercera de la Audiencia de Jaén que, en febrero de este año, condenó a un hombre de 64 años a 30 años y medio de cárcel por violar durante cuatro años a sus dos nietas menores de edad, desde que éstas tenían 6 y 10 años.
La defensa del acusado recurrió en apelación solicitando la revocación de la sentencia y el dictado de otra en la que se acordara la absolución del acusado o, subsidiariamente, la imposición de la pena mínima de cinco años de prisión por cada uno de los delitos de agresión sexual. Los argumentos presentados abarcaban la supuesta vulneración del derecho a la presunción de inocencia, la falta de motivación de la prueba y la infracción de los criterios de imputación; todos ellos rechazados por el TSJA.
El TSJA señala que, tras la valoración de toda la prueba actuada, se encuentra en condiciones de asegurar que las menores carecían de cualquier móvil distinto al mero relato de la verdad. El alto tribunal andaluz respalda en su integridad la condena de la Audiencia de Jaén por dos delitos continuados de agresión sexual con intimidación y prevalimiento de parentesco. Además, se le impondrá tres meses adicionales de cárcel por un delito de maltrato y otros tres meses por tenencia de pornografía infantil.
Por el contrario, se absolvió al acusado de dos delitos continuados de amenazas, de otros dos de lesiones psíquicas y del delito leve de lesiones. La sentencia también prohíbe al condenado comunicarse o acercarse a las menores durante diez años, además de establecer otros diez años de libertad vigilada y un año de privación del derecho a la tenencia y porte de armas.
En concepto de responsabilidad civil, el acusado deberá indemnizar a cada una de las menores en 50.000 euros por los daños morales y perjuicios causados. El periodo de los hechos se remonta a mayo de 2018 y se extendió hasta enero de 2023. Para mantener el silencio, el abuelo les decía que si contaban algo, las mataría a ellas, a su madre y a su abuela, generando una situación de temor absoluto que las llevó a no atreverarse a contar lo sucedido hasta el 1 de febrero de 2023.
Además de por las agresiones sexuales, la sentencia condena al abuelo por un episodio de malos tratos a una de las niñas a la que, en plena calle, «agarró fuertemente de los hombros y la empujó contra una pared». Se añaden a los delitos, imágenes pornográficas de un niño y un vídeo de su nieto de cuatro años desnudo, en el que el acusado le pide que baile, halladas en el teléfono móvil que le fue intervenido.
El Juicio
A pesar de que el acusado se declaró inocente en el juicio celebrado en enero, la sentencia del TSJA ha establecido que en “innumerables ocasiones” violó y sometió a sus nietas a prácticas sexuales, aprovechando la relación de parentesco y las muchas ocasiones en que estuvo a solas con ellas, ya que sus padres las dejaban a su cargo cuando trabajaban.
El tribunal destaca que el acusado utilizó la intimidación y amenazas para someter a las menores, llegando a amenazarlas con matar a su madre y abuela si decían algo. Aunque se defendió afirmando que “todo era mentira”, el testimonio de las menores, con detalles sobre las prácticas a las que fueron sometidas, se consideró suficiente para una sentencia condenatoria.
Durante el juicio, las menores reprodujeron su declaración original, donde detallaron numerosas violaciones y agresiones físicas de su abuelo, quien ocasionalmente les daba dinero tras sus actos. Una de las niñas mencionó que recibía cinco euros o ropa a cambio de su silencio. Acordaron no contar nada de estos abusos hasta que su abuelo falleciera, debido a las amenazas.
La hermana mayor, de 12 años, fue quien compartió la situación con amigas del colegio, quienes a su vez informaron a una maestra, logrando que se alertara a su familia sobre lo que habían sucedido. La madre de las menores, quien testificó separada del acusado, señaló que “quién iba a pensar” que su padre pudiera hacer algo así, lamentando la dolorosa revelación y la desconfianza que esto implicaba en su relación familiar.
Otras Sentencias
Esta condena se han convertido en una de las más severas en Jaén por estos delitos, considerando que hay dos víctimas menores de edad. Un caso similar ocurrió en 2007, cuando la Audiencia de Jaén condenó a un padre a 33 años de prisión por violar y abusar sexualmente de sus hijas durante años, lo que concluyó en una indemnización de 140.000 euros para las víctimas.
