El Consejo Andaluz de Colegios de Administradores de Fincas (Cafincas) ha subrayado, con el cierre del verano, la necesidad de preparar adecuadamente las segundas residencias antes de ser dejadas desocupadas durante los meses de invierno. Esta previsión tiene como objetivo principal evitar incidentes que puedan afectar la tranquilidad de los propietarios. A continuación, se enumeran los errores más comunes que se suelen cometer al cerrar estas viviendas.
Los administradores de fincas han indicado que, con el final de la temporada estival, miles de familias andaluzas regresan a sus hogares habituales y dejan cerradas sus segundas residencias, ya sea en la costa o en el interior. En este contexto, es fundamental que los propietarios planifiquen esta tarea adecuadamente, dado que, a menos que se visite la segunda residencia de manera periódica a lo largo del año, es vital dejar la vivienda en condiciones óptimas para la próxima temporada.
Uno de los errores más recurrentes es la permanencia de alimentos en frigoríficos o despensas. Esto no solo provoca malos olores, sino que también atrae plagas de insectos. Por ello, se recomienda conservar únicamente alimentos de larga duración, como conservas bien envasadas.
Adicionalmente, es aconsejable limpiar los electrodomésticos, como frigoríficos, arcones, lavadoras o lavavajillas, antes de cerrar la casa para evitar el moho. También es esencial desconectar estos aparatos de la red eléctrica.
Otro fallo habitual es olvidar cerrar las llaves de paso del agua y el cuadro eléctrico. Esto puede incrementar el riesgo de fugas que afectarían tanto a la vivienda en sí como a la comunidad, además de provocar cortocircuitos o averías. En relación con los desagües, se sugiere taparlos o cubrirlos para evitar la entrada de insectos.
Los administradores de fincas también advierten que no comprobar el estado de accesos puede ser un gran peligro. Las puertas o ventanas mal cerradas aumentan el riesgo de robos, especialmente en zonas turísticas que quedan deshabitadas en invierno. Es recomendable no bajar completamente las persianas, ya que esto puede dar señales de que la vivienda está vacía; es mejor dejarlas entreabiertas.
La acumulación de correspondencia en el buzón es otra clara señal de una ausencia prolongada. Por ello, se aconseja encargar a una persona de confianza la recogida periódica de cartas y notificaciones.
No basta con confiar únicamente en el cierre físico de la vivienda, ya que esto puede dejarla vulnerable. Durante periodos de ausencia prolongada, se sugiere la instalación de sistemas de seguridad adicionales, como alarmas o cámaras de vigilancia. Además, es importante recordar que algunas pólizas de seguro requieren notificación expresa si la vivienda está vacía durante largos periodos; por lo tanto, es fundamental revisar las condiciones de los contratos de seguro.
En el caso de garajes comunitarios, ignorar el estado de los vehículos que no se utilizan durante meses puede afectar su batería y comprometer la seguridad del aparcamiento.
Recomendaciones para contar con un administrador de fincas
A raíz de los errores mencionados, Cafincas ha enfatizado la importancia de contar con un administrador de fincas colegiado. Sin la supervisión profesional adecuada, pequeños problemas pueden agravarse si la vivienda permanece desocupada durante largos periodos.
El presidente de Cafincas, Manuel Jiménez, ha destacado que los administradores de fincas colegiados en Andalucía se responsabilizan de la integridad de las comunidades que gestionan. Al contar con un equipo profesional experimentado, están en condiciones de reaccionar rápidamente y minimizar los problemas que puedan surgir, asegurando la tranquilidad tanto de los propietarios como de la comunidad de vecinos.
Finalmente, Jiménez ha afirmado que con un poco de organización se pueden evitar la mayoría de estos errores, garantizando así que la vivienda se mantenga segura y en óptimas condiciones hasta el próximo verano.
