En el marco de una conferencia celebrada en Bruselas, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, se ha distanciado de las declaraciones de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, enfatizando la importancia de «garantizar que el mundo siga basado en reglas». Esta reflexión surge en un contexto global donde Costa afirma que Estados Unidos «desafía el orden internacional», en respuesta a un cuestionamiento sobre la vigencia del sistema internacional.

BRUSELAS, 10 (EUROPA PRESS)
Durante su intervención en la Conferencia Anual de Embajadores de la UE, que se lleva a cabo desde el pasado lunes, Costa defendió las «soluciones multilaterales» justo un día después de que Von der Leyen manifestara que la UE «ya no puede confiar» en un sistema internacional basado en normas para proteger sus intereses frente a las amenazas globales.
Según Costa, la UE debe adoptar una política exterior «multidimensional», colaborando con la comunidad internacional para «defender los principios de la Carta de Naciones Unidas y el Derecho Internacional». El líder socialista subraya que es vital preservar un mundo «basado en reglas y en cooperación», evitando así la fragmentación global.
«Este mundo multipolar requiere soluciones multilaterales, no esferas de influencia donde la política de poder reemplace al Derecho internacional», agregó Costa, quien instó a enfrentar la nueva realidad internacional, en la que «Rusia viola la paz, China altera el comercio y Estados Unidos desafía el orden internacional basado en reglas».
Refiriéndose a la situación en Oriente Próximo, Costa indicó que la guerra actual es «de suma preocupación» y que «Irán es responsable de las causas fundamentales de esta situación». No obstante, advirtió que el unilateralismo «nunca puede ser el camino». También pidió a Irán y a «sus aliados como Hezbolá» que pongan fin a los ataques, incluso a Estados miembros de la UE como Chipre.
El presidente del Consejo Europeo reafirmó que la UE «está con el pueblo de Irán en su derecho a vivir en paz y determinar su futuro». Afirmó que «la libertad y los Derechos Humanos no se logran con bombas», destacando que «solo el Derecho internacional los garantiza». Además, instó a evitar una escalada que amenace a la región y a Europa, especialmente considerando las consecuencias económicas del bloqueo del estrecho de Ormuz.
LA ONU DEBE SER REFORMADA, NO REMPLAZADA
Tras analizar el conflicto en Oriente Próximo y el contexto internacional actual, Costa reivindicó el papel de la Unión Europea como defensor del orden internacional y de la Carta de la ONU, rechazando las «violaciones del Derecho Internacional» en diversas regiones, incluyendo Ucrania, Groenlandia, América Latina, África, Gaza y Oriente Próximo. «Tampoco se deben tolerar violaciones de Derechos Humanos en Irán, Sudán o Afganistán», enfatizó.
Además, instó a «reforzar la cooperación multilateral», asegurando que la UE continuará apoyando las reformas del secretario general de la ONU, António Guterres, a través de la iniciativa UN80. Costa enfatizó que «la ONU debe ser reformada, pero no reemplazada; es la piedra angular del sistema multilateral».
En tercer lugar, Costa hizo un llamado a fortalecer la red de socios democráticos, impulsando la construcción de «la red de acuerdos comerciales más extensa del mundo, abarcando 80 países», incluyendo destacadas relaciones con Mercosur e India.
Por último, abogó por la ampliación de la UE, definiéndola como «la mejor inversión geoestratégica para nuestro futuro». Afirmó que el impulso generado por Ucrania se extiende hacia Moldavia y los Balcanes Occidentales, subrayando que su futuro está en la UE, mientras que el sistema internacional cambia drásticamente y la UE se vuelve más autónoma y resiliente.
ES VITAL QUE LA UE HABLE CON UNA SOLA VOZ
Costa reconoció lo difícil que es alcanzar consenso en un bloque comunitario que opera con 27 políticas exteriores nacionales y diversas perspectivas geográficas. Sin embargo, se mostró convencido de que «esta diversidad es la riqueza de nuestra Unión».
Destacó que, al compartir historias y vínculos económicos y diplomáticos con regiones como África, América, Oriente Próximo, Asia y el Ártico, la visión global de Europa se convierte en un activo estratégico. «Es vital que la Unión Europea hable con una sola voz para defender sus valores e intereses», reiteró.
Asimismo, remarcó que la respuesta de la UE ante «las amenazas» y su rapidez en situaciones críticas como la de Gaza demuestran que «la unidad fortalece» la posición global de la UE. «En tiempos como estos, los valores y la confianza son los fundamentos de nuestra influencia. Eso es lo que nos hace poderosos», cerró el presidente del Consejo Europeo.
MENSAJE CONTRADICTORIO AL DE VON DER LEYEN
El discurso de Costa se produjo 24 horas después de que Ursula von der Leyen, en la misma conferencia, cuestionara la eficacia del sistema internacional basado en reglas, sugiriendo que «ya no puede confiar» en este para defender los intereses de la UE frente a las amenazas globales.
La presidenta de la Comisión Europea puso en duda si el orden internacional establecido tras la Segunda Guerra Mundial es «más una ayuda o un obstáculo» para la credibilidad de la UE como actor geopolítico. Desde su perspectiva, Europa «ya no puede ser la guardiana del antiguo orden mundial» y de un mundo «que ya se ha ido y no volverá».
Su discurso provocó críticas internas, incluso en su propio equipo. La vicepresidenta de la Comisión, Teresa Ribera, expresó su descontento, indicando que no se había expresado de manera «acertada», advirtiendo de los peligros de un debate que «parece cuestionar el Derecho Internacional».
Además, algunos grupos en el Parlamento Europeo, como los socialistas, criticaron a la Comisión por no hacer cumplir las reglas frente a «autócratas». La presidenta del grupo, Iratxe García, enfatizó que el problema no radica en si el orden mundial es «viejo» o «nuevo», sino en los «apaciguadores» que permiten a los autócratas violarlo. Por su parte, la copresidenta del grupo La Izquierda, Catarina Martins, acusó a Von der Leyen de ser una «sirvienta» de Estados Unidos y cuestionó su defensa del orden mundial basado en reglas.
Estos cuestionamientos vienen a sumarse a las críticas que recibió Von der Leyen por sus acciones después de la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán, donde se comunicó con los líderes de los países del Golfo. Recientemente, también fue criticada por enviar a una comisaria a la Junta de Paz de Trump como observadora sin consultar a los Estados miembros.
Finalmente, diversos actores han señalado que la política exterior de la UE debe ser decidida por unanimidad entre los Veintisiete, sugiriendo que la presidenta de la Comisión está sobrepasando su rol al involucrarse en competencias que no le corresponden.
