PAMPLONA, 5 nov. (EUROPA PRESS) – La presidenta del Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite), Consuelo Ordóñez, ha calificado de «espantosos» los altercados de la semana pasada en el campus de la Universidad de Navarra y ha enfatizado que la «radicalización violenta» es un «gravísimo problema» tanto en el País Vasco como en Navarra.
Ordóñez realizó estas declaraciones este miércoles en Pamplona, previo a la inauguración de la XXIII Jornada Anual de Covite, cuyo lema es ‘Desmontar los mitos: Verdad y Memoria ante la legitimación del terrorismo’. Su intervención se produjo en respuesta a los medios de comunicación sobre los incidentes ocurridos el pasado jueves en la Universidad de Navarra, en los cuales un grupo de radicales protestó contra un acto que iba a ser convocado por el activista Vito Quiles, el cual carecía de la autorización del centro académico y finalmente fue suspendido.
En sus declaraciones, Ordóñez subrayó: «Me parecieron espantosos. La verdad es que nosotros esto lo hemos vivido toda la vida, y yo lo he sufrido hasta en carnes propias. Se está jugando con fuego». A su juicio, «no se está haciendo nada para paralizar» estas acciones y aboga por «sanciones administrativas» que lleven a consecuencias tangibles.
La presidenta de Covite también señaló: «Si hay detenciones, que les juzguen y los condenen, pero ya no se trata solo de la condena penal. Tiene que haber condenas administrativas también para los organizadores, para los que queman todo, pintan, utilizan la violencia sistemáticamente». Ella enfatiza que cuando haya consecuencias claras para quien ejerce la violencia, podría haber un cambio en la situación.
Además, Ordóñez recordó que llevan años alertando sobre la grave situación de la radicalización violenta en la región. «Por eso creamos el Oficial de Radicalización en 2016, nada más y nada menos. Estamos todo el rato instando a los poderes públicos y a las instituciones a que se tomen en serio el problema de la radicalización violenta», argumentó.
Un Problema en Aumento
Durante su intervención, destacó que «no hay ningún país de Europa donde haya mayor porcentaje de población radicalizada, y encima jóvenes». También comentó que existe un cambio en las dinámicas de la violencia: «Es verdad que es GKS el que está sustituyendo a la kale borroka, lo que hacía la juventud de Sortu, pero es la misma raíz. Defender una idea con violencia nunca será defender una idea, nunca estará legitimado».
En cuanto a las medidas a implementar, Ordóñez propuso que deberían ser similares a las estipuladas en la ley de víctimas del País Vasco y abogó por un régimen sancionador que actúe de manera efectiva. «No hay voluntad política. Nuestros gobernantes, sin importar su color, nunca se han tomado en serio la radicalización violenta que existe. Nunca», criticó con vehemencia.
Desmontando Mitos del Terrorismo
Las jornadas anuales se centran en «desmontar mitos, porque los mitos son muy peligrosos», según Ordóñez. Hizo referencia a mitos relacionados con la legitimación del terrorismo etarra y indicó que consideran vital desmitificar conceptos como «víctimas-victimarios convertidos en héroes» o «la socialización del sufrimiento». También se refirió a la percepción de que «las víctimas del terrorismo ya estamos fenomenal, ya tenemos que pasar página porque hace 14 años que ETA no mata».
Ordóñez destacó que «el 40% de los crímenes de ETA siguen impunes; no han tenido justicia, y cuando estudiamos las sentencias, solo 76 víctimas tienen a todos los culpables en la cárcel». Quienes realmente «pagan» por el «final negociado de ETA» son, según ella, las víctimas.
Al cerrar su intervención, dejó claro: «Este país tiene una deuda infinita con las víctimas; no con nuestros gobernantes, que mienten tanto los de un lado como los de otro. Este país tiene una deuda infinita con nosotras, las víctimas y punto».
