
CIUDAD REAL, 22 Ene. (EUROPA PRESS) – La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha condenado de forma rotunda la agresión física y verbal sufrida por dos auxiliares administrativas del centro de salud de Bolaños de Calatrava. El incidente ocurrió el pasado 15 de enero, cuando una mujer se acercó al mostrador del centro para solicitar documentación de su marido, sin presentar su DNI ni ningún otro documento identificativo.
Al ver que no podía obtener la información, la administrativa que le atendía le explicó que la identificación era un requisito indispensable. En ese momento, según informa CSIF en una nota de prensa, la mujer comenzó a gritar e insultar a la trabajadora.
Otra auxiliar presente intentó calmar la situación explicando que era un requisito común, pero esto no hizo más que intensificar el estado agresivo de la mujer. “Me cago en tus muertos”, fue una de las frases que la agresora gritó mientras intentaba cruzar al otro lado del mostrador. En un acto de violencia, agarró una botella de agua de metal y se la lanzó a la trabajadora, aunque logró esquivar el impacto.
En ese momento, uno de los facultativos presentes le indicó que no podía estar detrás del mostrador. La agresora respondió lanzándole una caja hacia una de las auxiliares. Fue el propio personal administrativo quien decidió alertar a la Guardia Civil y presentar una denuncia formal.
El sindicato expresó su profundo lamento por la repetición frecuente de episodios violentos y reiteró su rechazo a cualquier tipo de agresión hacia los profesionales del ámbito sanitario. «Basta ya. Esta situación es insostenible. No podemos consentir que este tipo de agresiones queden impunes, y que ir a trabajar suponga un riesgo para nuestra integridad física», declaró Ana Isabel Fernández, presidenta de CSIF Sanidad Castilla-La Mancha.
Asimismo, desde CSIF se vuelve a exigir la presencia de personal de vigilancia en todos los centros de salud de la región, así como la creación de la figura de «Centro con mayor peligrosidad». Esta medida permitiría asignar un presupuesto adecuado para abordar los problemas de inseguridad y agresiones en los centros sanitarios afectados.
Con este incidente, ya son dos las agresiones al personal sanitario en la provincia de Ciudad Real en lo que va de año, tras un ataque registrado el pasado 5 de enero en el centro de salud de Argamasilla de Alba, donde tres mujeres agredieron a una pediatra.
