Valladolid, 9 Dic. (EUROPA PRESS) – La Junta de Castilla y León ha retirado este martes las medidas de control y vigilancia que estaban vigentes en las zonas establecidas por los brotes de gripe aviar de alta patogenicidad declarados en explotaciones avícolas de la provincia de Valladolid, aunque mantiene la prohibición de concentraciones de aves.
Fin de las restricciones en zonas afectadas
La resolución, publicada este martes en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl), deja sin efecto las restricciones aplicadas sobre los focos tras cumplirse los plazos establecidos en la normativa europea para levantar las medidas de control. Estos focos se localizaron principalmente en explotaciones próximas al municipio vallisoletano de Olmedo, donde el primer caso se notificó el 19 de septiembre.
Limitaciones de movimiento y producción
Con la resolución, la Dirección General de Producción Agrícola y Ganadera pone fin a las limitaciones de movimiento y producción impuestas en las explotaciones ubicadas en los radios de protección (hasta 3 kilómetros) y vigilancia (hasta 10 kilómetros) alrededor de los focos. Esta decisión llega una vez completadas las tareas de limpieza, desinfección y control clínico y de laboratorio, que fija periodos mínimos de 21 días para las zonas de protección y 30 para las de vigilancia.
Prohibiciones continuas
El documento también deja sin efecto la resolución del 23 de octubre de 2025, que establecía un plan de vigilancia intensificada en un radio adicional de 20 kilómetros. A pesar de esto, se mantiene prorrogada la prohibición de celebrar concentraciones de aves de corral o aves cautivas en toda la Comunidad, medida destinada a evitar nuevos contagios.
Medidas preventivas ante el virus
Esta última restricción seguirá vigente mientras lo disponga la Orden del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, que mantiene el confinamiento obligatorio de las explotaciones avícolas como medida preventiva ante el riesgo de difusión del virus.
