El conseller también ha señalado que la desigualdad en Catalunya sigue siendo excesivamente alta. Aunque ha defendido que la economía catalana genera prosperidad, ha alertado de que «no todas las formaciones políticas» están comprometidas con repartir dicha prosperidad. En este sentido, ha enfatizado que no se pueden promover políticas a favor del ascensor social y, a la vez, recortar en áreas sociales como el acceso a la vivienda, la educación y la sanidad.
Huir de catastrofismos
Por su parte, la consellera de Derechos Sociales e Inclusión, Mónica Martínez Bravo, ha abogado también por una nueva financiación que refuerce el estado del bienestar en Catalunya. Al dirigirse a Junts, ha indicado que, aunque está abierta a escuchar sus propuestas, «bajar los impuestos no reducirá la desigualdad ni dejar sobre la mesa 4.700 millones de euros anuales».
Martínez Bravo ha instado a «huir de catastrofismos y analizar la realidad con rigor y serenidad» para formular políticas útiles con medidas decididas y debatidas en el Parlament. Ha apelado así a la prosperidad compartida a través de políticas sociales, percibiéndolas no como un gasto, sino como una inversión.
Finalmente, ha concluido afirmando que «solo con estructuras bien fundamentadas de prosperidad compartida y de refuerzo del bienestar, Catalunya podrá aprovechar las grandes oportunidades de progreso, ya sea en nuevas tecnologías, ante la irrupción de la inteligencia artificial, o en la adaptación del estado del bienestar con acuerdos comerciales y la llegada de población inmigrante».
