El presidente del Partido Popular del País Vasco, Javier de Andrés, ha expresado su preocupación ante el lehendakari Imanol Pradales, señalando que la actitud «hostil» del PNV hacia su partido complica la posibilidad de una relación fluida entre ambas formaciones. Durante el encuentro, de Andrés criticó las recientes declaraciones del presidente del PNV, Aitor Esteban, sugiriendo que recurra a la inteligencia artificial para revisar los «groseros insultos» que ha recibido el PP.
En este contexto, de Andrés pidió a Pradales que desista de solicitar la transferencia de competencias «exclusivas» del Estado, argumentando que esta «interpretación nacionalista dificulta que se pueda completar el Estatuto». Este viernes, el líder del PP vasco inició una ronda de contactos con los principales partidos de Euskadi para analizar la situación política y económica al inicio del curso político.
Durante el encuentro, se discutieron varios temas, como las iniciativas pendientes de debate en el Parlamento Vasco, las dificultades ocasionadas por los aranceles impuestos por Estados Unidos a Europa y el actual «clima político» en Euskadi y España. De Andrés ha señalado que advertía a Pradales sobre el «grave problema» que representa la «radicalidad de la izquierda» en la comunidad autónoma.
De Andrés ha denunciado en ocasiones anteriores que el PNV no está abordando adecuadamente esta «radicalización», que a su juicio causa «actitudes violentas e intimidatorias de la izquierda ‘abertzale'». En este sentido, mencionó las «agresiones a policías» que se han registrado en diferentes puntos de Euskadi durante el verano.
Radicalidad y Conflictividad
El presidente del PP vasco acusó al PNV y al PSE-EE, que comparten el gobierno en las principales instituciones vascas, de mantener una «colaboración permanente» con EH Bildu, lo cual, a su juicio, condiciona «el desarrollo económico» y fomenta la «conflictividad» en las empresas, afectando la competitividad de la economía vasca.
De Andrés declaró que el aumento de la izquierda radical está generando numerosos problemas económicos y de convivencia, añadiendo que el PNV debería distanciarse de esta radicalización en vez de buscar consenso con ella.
Etapa de la Vuelta
En el marco de este crecimiento de la «radicalidad», de Andrés también abordó la situación vivida en la reciente etapa de la Vuelta a España, cuyo final en Bilbao tuvo que ser suspendido debido a protestas contra el «genocidio» de Israel en Gaza. Según sus declaraciones, las pintadas contra Israel en un monumento de Vitoria-Gasteiz son «una muestra más de ese fenómeno de radicalización de la izquierda en Euskadi».
De Andrés instó a que quienes no estén dispuestos a condenar estas acciones no pueden considerarse parte de la «normalidad». En su intervención, sugirió que el Gobierno Vasco debería ceñirse a las competencias establecidas en el Estatuto de Autonomía de Gernika de 1979 y evitar reclamar aquellas que son «de competencia exclusiva del Estado». Argumentó que esto facilitaría la finalización del desarrollo estatutario.
El dirigente del PP criticó la insistencia en transferir las competencias sobre los puertos de Bilbao y Pasaia al Gobierno Vasco, ya que, según él, estas infraestructuras son de «interés general» y dependen del Gobierno central. Reiteró que renunciar a estas pretensiones podría llevar a un acuerdo más ágil para concluir el proceso de desarrollo del Estatuto.
Reforma Estatutaria
De Andrés también se pronunció acerca del reinicio del debate sobre la reforma del Estatuto de Autonomía de Euskadi, planteando a Pradales que la negociación entre el PNV y el PSE con EH Bildu, excluyendo al PP, socava el «consenso y el acuerdo».
Expresó su malestar por el enfoque del PNV hacia el PP, señalando un «posicionamiento de enfrentamiento absoluto» que complica el diálogo. Asimismo, añadió que en los medios públicos gestionados por el PNV hay un sesgo que estigmatiza al centroderecha español.
De Andrés apoyó los comentarios hechos por el secretario general de su partido, Miguel Tellado, a quien calificó de «trampantojo» por considerar que el PNV intenta proyectar una imagen de flexibilidad mientrasSus acciones demuestran lo contrario, aliándose únicamente con la izquierda.
Finalmente, de Andrés criticó a Aitor Esteban por sus «insultos» hacia el PP y mencionó que, tras consultar con un programa de inteligencia artificial, encontró que el PP no había dirigido insultos al PNV, mientras que el análisis inverso reveló muchos comentarios despectivos por parte de la formación jeltzale. «Aitor Esteban debería revisarlos», concluyó.
