SANTA CRUZ DE TENERIFE, 29 Ene. (EUROPA PRESS) – Agentes de la Policía Nacional, en una operación conjunta con Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, han desarticulado una organización criminal dedicada, presuntamente, a la trata de seres humanos con fines de explotación sexual. Ha sido liberado un total de 27 mujeres, entre las cuales se encuentran menores de edad, que eran prostituidas en cuatro clubes de alterne en el sur de la isla de Tenerife.
Un total de 14 personas han sido detenidas, incluidos los dos líderes del entramado criminal, como señala la Policía Nacional en un comunicado. La investigación policial comenzó en julio del año 2024, tras recibir un correo electrónico en el Servicio de la Atención a la Víctima de Trata de Seres Humanos de la Policía Nacional, alertando sobre una pareja que supuestamente regentaba cuatro clubes de alterne y que mantenía bajo control a varias mujeres.
Las indagaciones permitieron a los agentes constatar que los cabecillas de la organización realizaban viajes periódicos a diversos países de Sudamérica, donde captaban a mujeres jóvenes en situación de extrema vulnerabilidad, procedentes de entornos empobrecidos. Estas víctimas eran engañadas con falsas promesas de empleo y expectativas de una vida mejor, con el único objetivo de explotarlas sexualmente al llegar a España.
Una vez captadas, las víctimas viajaban a España, acumulando deudas con la organización que podían alcanzar los 3.000 euros, las cuales debían saldar realizando servicios sexuales. Eran alojadas en diferentes inmuebles de la isla, disfrutando de unas condiciones de vida muy precarias y sometidas a estrictas normas de control. Al llegar, permanecían durante tres meses en la isla para evitar ser detectadas como ilegales por las fuerzas policiales.
Las mujeres, que inicialmente habían aceptado venir a trabajar a España como bailarinas de ‘striptease’, descubrían que la realidad era muy distinta, ya que eran forzadas a ejercer la prostitución durante largas jornadas y obligadas a consumir sustancias estupefacientes. En algunas ocasiones, incluso eran drogadas sin su conocimiento para conseguir su desinhibición.
Explotación y fraudes
Los miembros de la organización también se aprovechaban de los clientes que se encontraban en estado de embriaguez o aquellos bajo el efecto de sustancias estupefacientes, con el fin de realizar estafas usando sus tarjetas de crédito, generando gastos en los locales y extracciones de dinero en cajeros electrónicos. Los investigadores han corroborado fraudes superiores a 70.000 euros.
Durante el desarrollo de la investigación, los agentes pudieron comprobar la explotación sexual de menores dentro de los establecimientos controlados por la red, localizando a una menor de 16 años con un documento falsificado en uno de los clubes.
En la fase final de la operación, se llevaron a cabo entradas y registros en siete domicilios, tres clubes de alterne y una gestoría en la isla de Tenerife. Durante estas intervenciones se intervino abundante documentación incriminatoria y diversos bienes de alto valor, incluyendo 90.000 euros en efectivo, un vehículo de alta gama, varios relojes de lujo, joyas y numerosos terminales móviles.
Con las ganancias obtenidas, los investigados habrían acumulado un patrimonio personal que comprende diversas propiedades inmobiliarias y grandes cantidades de dinero.
