Detención por caza furtiva
Mérida, 30 Dic. (EUROPA PRESS) – Agentes de la Guardia Civil pertenecientes al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Comandancia de Cáceres han detenido a dos hombres, residentes en la provincia de Huelva, como supuestos autores de un delito contra la flora y fauna, en su modalidad de caza furtiva. Esta detención se produjo tras la localización de seis cabezas de corzo en el interior de una mochila abandonada en la cuneta de la autovía A-5, a la altura del término municipal de Trujillo (Cáceres).
Los hechos tuvieron lugar el pasado mes de marzo, cuando agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, que realizaban un control de vehículos en dicha autovía, fueron alertados de que desde un vehículo se había arrojado una mochila a la cuneta. Tras su recuperación, se comprobó que en su interior contenía las cabezas de corzo, las cuales habían sido decapitadas recientemente, según los efectivos del Seprona que llevaron a cabo una inspección ocular.
En la inspección, los agentes observaron que cinco de los trofeos intervenidos aún no habían iniciado el proceso de descorreado, manteniendo la piel que recubre las astas. A partir de este descubrimiento, los agentes realizaron diversas gestiones para esclarecer lo ocurrido, logrando identificar un turismo de color blanco y pequeñas dimensiones desde el que se había arrojado la mochila con los restos animales.
Se investiga que este vehículo, «con alta probabilidad», había cometido el delito en Castilla y León, donde la especie se encontraba en periodo de veda desde mediados de febrero hasta el 1 de abril, como explicó la Guardia Civil en una nota de prensa. Como resultado de la investigación, los agentes lograron identificar a los ocupantes del turismo: dos hombres residentes en Huelva. Las pesquisas apuntaron a que habrían realizado un viaje de ida y vuelta con el único propósito de llevar a cabo la actividad furtiva. Al detectar la existencia de un control policial, habrían deshecho de las cabezas arrojándolas a la vía pública.
Por estos hechos, que han causado daños económicos estimados en más de 21.000 euros, los agentes del Seprona han detenido a los dos hombres como supuestos autores de un delito contra la flora y fauna en su modalidad de caza furtiva. Los detenidos podrían enfrentarse a penas de prisión de seis meses a dos años o a multas de ocho a 24 meses, así como a la inhabilitación especial para el ejercicio del derecho a cazar durante un periodo de dos a cinco años.
Las penas podrían agravarse si los hechos se hubieran cometido en periodo de veda, lo que conllevaría un perjuicio considerable tanto para la biodiversidad como para el ciclo reproductivo de la especie.
