La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha defendido hoy “una vida en igualdad ante la ley y las oportunidades” para hombres y mujeres en una región con el mayor mercado paritario de España, como demuestran los indicadores de mujeres directivas y autónomas, así como de nacimiento de niños y longevidad. “Esta lucha es de todos”, ha asegurado Díaz Ayuso tras la entrega de los Reconocimientos 8 de marzo que el Ejecutivo autonómico concede con motivo del Día Internacional de la Mujer.
Conmemoración del Día Internacional de la Mujer
En la Real Casa de Correos, sede del Gobierno regional, Díaz Ayuso ha reclamado que cada persona lo conmemore “como considere”, para no hacer una “defensa hemipléjica” de un día “tan especial donde se celebra el papel de la mujer en el mundo”.
“Hay tantos días de la mujer como mujeres existen, afortunadamente cada una es única e insustituible”, ha enfatizado la jefa del Gobierno madrileño, que ha subrayado que cada una de ellas, “desde su perspectiva, hace de este un mundo más completo, en compañía de hombres buenos”.
Premiados destacados
En la XV edición de estos galardones, Díaz Ayuso ha entregado los premios a la política y activista mexicana, Alessandra Rojo de la Vega, por su lucha y defensa de los derechos de las mujeres y la igualdad en México. Ha fundado organizaciones dedicadas a combatir la violencia contra la mujer e impulsado acciones para prevenir y atender situaciones de abuso y discriminación.
En 2024, ganó las elecciones para encabezar la Alcaldía de Cuauhtémoc, consolidándose como una de las figuras políticas emergentes dentro del panorama político de la capital mexicana. Su administración se ha enfocado en seguridad, desarrollo social y recuperación del espacio público en el centro de la ciudad.
El Gobierno regional ha destacado también la trayectoria de la empresa española Ausonia, marca referente en el cuidado y la higiene íntima femenina. Su historia está vinculada a un compromiso firme con la salud de las mujeres en todas las etapas de su vida, así como por su labor de sensibilización social y colaboración con iniciativas como la lucha contra el cáncer de mama.
Entre los premiados también se encuentra Alba Pau, conocida por ser una de las propietarias de Can Pau, uno de los restaurantes más emblemáticos de Ibiza. Pau apoya las causas sociales de asociaciones que trabajan con menores víctimas de maltrato, ofreciendo apoyo psicológico, asistencia en procesos judiciales y campañas de recaudación para financiar tratamientos y programas de protección.
Reconocimientos en ciencia
En el ámbito científico, la doctora en Biomedicina y primera española campeona mundial amateur de artes marciales mixtas, Isabel Calvo, recibió reconocimiento por su trayectoria. Cambió su trabajo en un laboratorio con resultados sobresalientes para dedicarse al deporte de combate, compaginando su vida con la preparación para opositar y convertirse en bombera en la Comunidad de Madrid.
Asimismo, Díaz Ayuso entregó otro de los reconocimientos a la doctora en Biofísica, Eva Nogales, conocida internacionalmente por determinar la estructura atómica de la tubulina, un hallazgo clave para las terapias contra el cáncer. Este trabajo la llevó a convertirse en la primera científica española en ganar el Premio Shaw, considerado el Premio Nobel Oriental.
La revista Yo Dona, con más de 20 años de historia, también fue reconocida. Es el primer suplemento femenino del diario El Mundo, consolidándose como referente en la información, entrevistas y reportajes sobre actualidad, cultura y moda, dando voz al talento femenino y su desarrollo profesional.
Finalmente, la Comunidad de Madrid también condecoró al jefe de Ginecología del Hospital Ruber Internacional, Juan Vidal, con más de seis décadas de ejercicio profesional dedicadas a la salud y el acompañamiento de las mujeres. Vidal ha trabajado en los hospitales públicos La Paz de la capital y Puerta de Hierro Majadahonda.
Lucha por la libertad
El octavo galardón de este año ha reconocido la lucha de las mujeres iraníes, su valentía y determinación para desafiar la opresión y conseguir reformas democráticas en el país asiático. Desde la Revolución Islámica de 1979, el régimen impuso normas muy estrictas sobre su vestimenta y comportamiento, incluida la obligación de llevar el hiyab (velo) en público, así como restricciones en los derechos civiles, laborales y familiares. Este movimiento las ha convertido en un símbolo de solidaridad internacional, resistencia pacífica y defensa de los valores de libertad de las mujeres.
