
Archivo – Varios cascos azules de la FINUL en la frontera entre Líbano e Israel (archivo) – Marwan Naamani/dpa – Archivo
MADRID, 30 Mar. (EUROPA PRESS) – Dos militares indonesios de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL) han perdido la vida este lunes debido al impacto de un proyectil en el vehículo en el que se desplazaban cerca de Bahi Hayan, en el distrito de Marjayún, en el sur del país. Este trágico suceso sigue al fallecimiento de otro ‘casco azul’ indonesio en un ataque de origen desconocido el día anterior, según ha informado la FINUL.
La misión de la ONU ha anunciado que «dos ‘cascos azules’ de la FINUL han muerto trágicamente hoy en el sur de Líbano cuando una explosión de origen desconocido destruyó su vehículo cerca de Bani Hayan». Además, dos militares más han resultado heridos, uno de ellos de gravedad.
Un portavoz de la ONU ha informado que «algunos de los heridos han podido ser evacuados hoy, pero no hemos podido acceder a otros dos debido a la falta de garantías de seguridad». Por ello, un equipo se dirige al lugar tras coordinarse con las autoridades libanesas e israelíes.
La FINUL ha señalado la apertura de una investigación sobre este suceso, subrayando que se trata del segundo «incidente fatal en las últimas 24 horas». En un comunicado, la misión ha expresado que «nadie debería morir jamás al servicio de la causa de la paz», trasladando sus condolencias a la familia, amigos y compañeros de los «valientes ‘cascos azules’ que han dado sus vidas al servicio de la paz».
El costo humano de este conflicto es inaceptable, y la FINUL ha reiterado que «la violencia debe finalizar». Un militar indonesio identificado como Fahrizal Rambe falleció el domingo a causa de la explosión de un proyectil que también dejó gravemente herido a otro integrante de las fuerzas de paz en Taibe, en el distrito de Marjayún, gobernación de Nabatiye. El herido, Rico Pramudia, fue trasladado a un hospital en Beirut, según informes de la FINUL.
Además, la FINUL ha denunciado «seis disparos de advertencia de fuerzas israelíes» contra un convoy del contingente en Naqura, en el sector occidental de la misión. «Ha habido algunos impactos de armas cortas en uno de nuestros vehículos», ha indicado un portavoz de la ONU. Durante el regreso a su base, el convoy fue atacado por un disparo del arma principal de un carro de combate Merkava, el cual explosionó a escasos 15 metros del vehículo de la FINUL, el cual sufrió daños menores pero pudo continuar su camino.
En esta zona operan tanto las milicias de Hezbolá como las Fuerzas Armadas israelíes, que han manifestado su intención de tomar el territorio libanés hasta el río Litani para establecer una zona de seguridad. Los incidentes y hostigamientos por parte de las fuerzas israelíes contra las fuerzas de la ONU han sido recurrentes.
Reunión de Emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU
El ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, ha anunciado la solicitud de una convocatoria urgente del Consejo de Seguridad de la ONU en respuesta a los «gravísimos incidentes», considerados «inaceptables e injustificables», que afectan a la FINUL.
«Francia condena en los términos más enérgicos el tiroteo que causó la muerte de un miembro indonesio de la FINUL el 29 de marzo y hirió a otros tres soldados, así como la explosión que causó la muerte de otros dos miembros indonesios de la FINUL el 30 de marzo e hirió a otros dos soldados», ha expresado Barrot en un mensaje publicado en redes sociales.
Asimismo, ha denunciado «los graves incidentes sufridos el día anterior por el contingente francés de la FINUL en la zona de Naqura», que también atribuye a soldados israelíes.
Francia ha instado al respeto de la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU que ampara a la FINUL, afirmando que «debe cumplir plenamente su mandato y ejercer su total libertad de movimiento».
Por otro lado, el subsecretario general de la ONU para Operaciones de Paz, Jean-Pierre Lacroix, ha calificado estos eventos de «inaceptables», subrayando que «los ‘cascos azules’ nunca deben ser un objetivo». Lacroix ha enfatizado que deben cesar todos los actos que ponen en peligro a los ‘cascos azules’ y que todos los actores deben cumplir sus obligaciones para garantizar su seguridad en todo momento.
Lacroix ha subrayado que las fuerzas internacionales continuarán desplegadas en Líbano, destacando que «las mujeres y hombres de la FINUL demuestran el máximo coraje y compromiso en pro de la paz y seguridad internacionales, alejados de sus hogares».
La FINUL es un contingente internacional conformado por alrededor de 8.000 militares, cuyo objetivo es vigilar el cese de hostilidades entre el partido-milicia chií Hezbolá y el Ejército de Israel, así como acompañar y asistir a las Fuerzas Armadas libanesas en el sur del país, a lo largo de la separación entre ambos países, denominada Línea Azul. Aproximadamente 650 militares españoles forman parte de esta misión.
