La defensa del principal investigado en el caso del asesinato de Helena Jubany ha presentado un recurso de apelación contra el auto de ingreso en prisión provisional, después de que varios testimonios hayan sido citados por el Juzgado de Primera Instancia 2 de Sabadell, donde se instruye el caso.
Testigos clave en el caso
SABADELL (BARCELONA), 10 (EUROPA PRESS) – Dos de los cuatro testigos citados han afirmado que Santiago Laiglesia, uno de los investigados, vivía en el edificio donde ocurrió el crimen, junto a su pareja de entonces, Montserrat Careta. Una fuente judicial ha señalado que uno de los testigos, pariente de la propietaria del piso donde residía Careta, recordó que ella le había solicitado que incluyera a Laiglesia en el contrato de alquiler antes del crimen, aunque finalmente el cambio no se llevó a cabo para evitar papeleo.
Este mismo testigo también mencionó que el nombre de Santiago Laiglesia aparecía en el buzón del bloque de la calle Calvet d’Estrella, donde vivía Careta, quien se suicidó mientras estaba en prisión provisional por estos hechos.
Una hermana de Careta corroboró este detalle, explicando que frecuentaba la vivienda de Montserrat y a menudo se quedaba a dormir allí. Además, relató que en marzo de 2001, meses antes del asesinato, Careta y Laiglesia se habían reconciliado durante un viaje, estableciendo condiciones para retomar su relación.
Otro testigo, organizador de una campaña contra un campo de golf en Sabadell, afirmó que Laiglesia y Careta no asistieron a una concentración el día del crimen de Helena Jubany. Este testigo afirmó que, al ver un programa de televisión, recordó la concentración y se puso en contacto con otros manifestantes que también confirmaron no haber visto a Laiglesia ni a Careta.
El cuarto testigo era vecino del edificio de Calvet d’Estrella y, aunque falleció, en su momento reforzó la teoría de que Laiglesia efectivamente vivía allí. Esta es la tercera vez que los testigos rinden declaración, habiendo anteriormente testificado ante notario o la Policía Nacional.
La Fiscalía había solicitado reinterrogar a los testigos, ya que sus declaraciones fueron recogidas en un periodo que podría considerarse ineficaz, tras la reapertura del caso en julio de 2020 y el archivo posterior por parte de la Audiencia de Barcelona en marzo de 2021.
Prueba caligráfica pendiente
Este viernes se prevé la realización de una prueba caligráfica a Laiglesia, solicitado por la Fiscalía, para determinar si escribió parte de los mensajes anónimos que Helena Jubany recibió en los meses previos a su muerte, que la Policía Nacional atribuye también a Xavi Jiménez, otro investigado.
La defensa de Laiglesia ha argumentado que los indicios de participación del investigado ya habían sido valorados en varias ocasiones antes, concluyendo en el archivo provisional del caso. En cuanto al ADN encontrado en el jersey que llevaba Jubany el día de su asesinato, la defensa sostiene que se han analizado estos vestigios varias veces, obteniendo resultados contradictorios.
El último informe de la Policía Nacional señala que el ADN no permite una identificación directa y que cualquier duda en el proceso penal no debe ser interpretada en contra del reo. Además, la defensa afirma que no se encontraron coincidencias de ADN en otros vestigios ni en el cuerpo de la víctima, cuestionando así la posibilidad de que fuera Laiglesia quien desnudara o transportara a Jubany.
La defensa también observa que tanto Jubany como Laiglesia eran miembros de la Unió Excursionista de Sabadell, donde compartían actividades, y que el ADN estaba presente en una zona del jersey común para el contacto entre amigos.
Ante el inminente juicio, la defensa planea presentar un informe sobre las conclusiones del último análisis de ADN, cuyo contenido, afirman, es todo menos concluyente.
Preocupaciones sobre riesgos de fuga
La defensa se opone a los argumentos de la jueza por los cuales se dictó la prisión preventiva, señalando que Laiglesia ha cooperado en todo momento con las autoridades. Para respaldar su solicitud de libertad, han presentado documentos que prueban su arraigo en Catalunya, incluyendo su empleo en la Conselleria de Educación de la Generalitat y su certificado de empadronamiento.
Sobre la posible destrucción de pruebas, la defensa alegó que su círculo de amistades ha cambiado y que todos los cercanos al investigado ya han declarado. Así, solicitan su inmediata puesta en libertad.
