
PAMPLONA 4 Mar. (EUROPA PRESS) – La delegada del Gobierno en Navarra, Alicia Echeverría, ha defendido este miércoles la labor de la seguridad privada y de la Policía Nacional para «restablecer el orden» en los incidentes que se registraron en el estadio de El Sadar, al finalizar el encuentro entre Osasuna y el Real Madrid. Ha asegurado que «no se puso en riesgo a ninguna persona fuera de los incidentes» y ha llamado a «no desviar el foco» de la «violencia en el fútbol».
Incidentes en el encuentro Osasuna – Real Madrid
En una comparecencia de prensa en la sede de la Delegación del Gobierno en Navarra, Echeverría ha explicado que el día del partido no se produjo «un único lanzamiento de una botella de plástico» durante el encuentro, sino que «desde el graderío sur se registra el lanzamiento de objetos al menos en seis momentos documentados gráficamente». Estos lanzamientos «no cesan a pesar de la advertencia que realiza el club».
Acciones en respuesta a los incidentes
En este sentido, el coordinador de seguridad solicitó la verificación de las cámaras para «identificar a posibles infractores», y se vio con nitidez que una persona lanzó una botella llena y cerrada, además de intentar ocultar el rostro en el momento del lanzamiento.
Se decidió entonces identificar a esta persona, ya que en las imágenes «se observa premeditación y voluntad de ocultarse», además de ser una persona que «no es la que habitualmente está en ese sitio, ni está en el radar de la seguridad privada ni de la Policía Nacional».
Actitud hostil de los aficionados
Según la delegada, al intentar identificar a una persona, un grupo de aficionados «muestra una actitud hostil y violenta hacia la seguridad privada», que «está en inferioridad numérica». Al verse «desbordada», la seguridad llamó a la Policía Nacional, cuya actuación busca «restablecer el orden público».
Echeverría indicó que la «hostilidad se mantiene fuera» del estadio con «lanzamientos de objetos y vuelco de contenedores». Se solicitó asistencia sanitaria para dos civiles, además de siete agentes que sufrieron «diversas heridas».
Investigación abierta
La delegada ha explicado que se ha abierto una investigación para «esclarecer las responsabilidades penales de las personas implicadas» por delitos de atentados a la autoridad y desórdenes públicos. También se busca identificar a las personas que hayan cometido infracciones por lanzamiento de objetos al campo.
Acceso a las imágenes de seguridad
Por otro lado, Echeverría ha señalado que las imágenes de «gran parte» de las cámaras de seguridad están centralizadas y solo pueden acceder a ellas la Policía Nacional, por lo que el Club Atlético Osasuna «no puede requerirlas si no hay una habilitación judicial».
Contexto de los hechos
La delegada del Gobierno ha compartido con el club que «no hay que criminalizar a la afición» de Osasuna, ya que «la gran mayoría de aficionados vamos al campo a animar y disfrutar del partido». Sin embargo, ha resaltado que «no se puede ignorar que se producen episodios violentos, de mayor o menor intensidad» por parte de «una parte muy pequeña de la grada». Ha indicado que «las sanciones están ahí y se basan en hechos concretos».
La perspectiva de la Policía Nacional
Echeverría ha resaltado que, según la «sensación» de la Policía Nacional, «la conflictividad no cesa y no va a menos». Ha declarado: «Me niego a normalizar los lanzamientos de objetos, los cánticos prohibidos y los insultos», indicando que «la afición de Osasuna no nos los merecemos».
Por ello, ha considerado que «desviar el foco de la violencia en los campos de fútbol es un error», ya que es donde se enmarca la actuación de la seguridad privada y de la Policía Nacional, que, ha insistido, «hacían su trabajo».
Respuesta a cuestionamientos
Preguntada sobre la posibilidad de que la Policía Foral asuma la seguridad de los partidos en El Sadar, Echeverría ha opinado que «en estos momentos desvía el tema de lo importante, que es la violencia en los campos de fútbol». Al ser cuestionada si se siente «desautorizada» por el portavoz del Gobierno de Navarra, Javier Remírez, quien dijo que «no le gustaban» las imágenes de estos altercados y que la intervención policial pudo haber sido más «cívica», ha contestado que «en absoluto».
