BILBAO, 22 Ene. (EUROPA PRESS) – El Departamento de Educación llevará a cabo el próximo curso la unificación de alrededor de 200 alumnos de 12 centros públicos de Bilbao, Basauri, Getxo y Leioa. Este proceso se realizará mediante seis integraciones con el objetivo de evitar la segregación escolar. La concentración se basa en criterios pedagógicos, ya que estos centros comparten «índices elevados de complejidad educativa, desequilibrios en la composición socioeconómica de su alumnado» y, en la mayoría, tienen una baja matriculación, con menos de 60 alumnos por centro.
Según ha precisado la consejera Begoña Pedrosa, estos procesos no obedecen únicamente a cuestiones «numéricas», sino que se fundamentan en «una realidad compartida» por los centros afectados, que enfrentan una «pérdida sostenida» de matriculaciones, lo que dificulta ofrecer «proyectos pedagógicos de calidad» y garantizar una «convivencia educativa rica y equilibrada».
El Departamento ha decidido integrar centros cercanos para generar «comunidades educativas más amplias y cohesionadas», así como para contar con «mayor capacidad para ofrecer recursos». La consejera ha subrayado que esta medida busca «reforzar los proyectos educativos, mejorar la equidad del sistema y progresar en la lucha contra la segregación escolar».
Asimismo, Pedrosa ha incidido en que la mayoría del alumnado de estos centros se encuentra en situación de vulnerabilidad socioeconómica, por lo que se desea fomentar la equidad, dotando a estos alumnos de más recursos. «Hay que dar más a quien más necesita para lograr», añadió, «eficacia escolar, que significa que también estos alumnos tengan resultados y éxito educativo y que la escuela no descompense, sino que compense».
Progreso en la Integración de Centros
La integración de los 12 centros públicos se ha abordado de forma «progresiva», a través de un proceso de preparación y acompañamiento en el que algunos de estos han estado trabajando desde hace tres años. Se ha priorizado el consenso, dado que «las decisiones no se han tomado de manera unilateral ni a la ligera».
Al afirmar que se debe «mantener un mapa escolar equilibrado», Pedrosa ha detallado que las actuaciones se pondrán en marcha en el curso 2026-2027 afectando a los centros de Bilbao, Basauri, Getxo y Leioa, y afirmó que «responden a una planificación responsable del sistema educativo y a una rigurosa gestión de los recursos públicos, basada en criterios educativos y sociales».
Sobre los cambios propuestos, la consejera ha precisado que no se trata de «ajustes organizativos», sino de «garantizar proyectos educativos sólidos, inclusivos y viables», diseñados para el medio y largo plazo, que ofrezcan una educación más equilibrada, de mayor calidad y mejores oportunidades para el alumnado, las familias y la comunidad educativa.
Integraciones en Bizkaia
Los procesos anunciados se fundamentan en realidades compartidas por varios centros del territorio. Desde un enfoque pedagógico, estas integraciones buscan asegurar que todo el alumnado tenga más oportunidades de aprender y convivir. La consejera ha indicado que en un aula donde solo hay cinco niños, «hay menos intercambio entre compañeros y es más difícil trabajar en equipo, socializar o desarrollar proyectos».
Con estas integraciones, «se crean grupos más diversos y equilibrados, se amplían las relaciones y se refuerza el bienestar del alumnado, contando con equipos docentes más estables y mayores apoyos». Además, la lucha contra la segregación es un tema pedagógico, no meramente organizativo.
Seis Procesos en 12 Centros Educativos de Bizkaia
En Bilbao, se desarrollarán procesos de integración entre los centros CEIP Ingeniero Orbegozo y CEIP Gabriel Aresti, así como entre CEIP Tomás Camacho y CEIP Maestra Isabel Gallego Gorria, además de CEIP Deusto y CPI Deustuko Ikastola. En Basauri, el proceso afectará al IPI Soloarte, con una reorganización progresiva del alumnado hacia el CEIP José Etxegarai, manteniendo la escolarización del alumnado de ESO hasta el final de esa etapa. En Getxo, se integrarán los centros CEIP Larrañazubi y CEIP San Ignacio, y en Leioa, los centros CEIP Lamiako y CEIP Artaza Piñueta, ambos con proyectos educativos que permitirán una escolarización más equilibrada y sostenible.
Diálogo y Trabajo Previo
La consejera ha reiterado que esta integración se llevará a cabo tras «un análisis riguroso de la situación de los centros educativos», y subrayó que «no son decisiones improvisadas, sino el resultado de un trabajo previo de análisis y diálogo», que ha incluido reuniones con equipos directivos, claustros y asociaciones de familias. «La prioridad es el interés educativo del alumnado y la construcción de proyectos compartidos, escuchando y acompañando a las comunidades educativas en todo el proceso», añadió, destacando que estas integraciones forman parte de «una visión del sistema educativo en Bizkaia», que busca adaptarse a retos demográficos y sociales, garantizando la igualdad de oportunidades para todo el alumnado.
El Departamento de Educación continuará trabajando en coordinación con los ayuntamientos, planificando el uso futuro de las infraestructuras educativas, asegurando que sigan siendo espacios de servicio público adaptados a las necesidades de cada municipio. Además, se ha confirmado que se están impulsando procesos similares en Álava y Gipuzkoa, que tampoco implicarían el cierre de instalaciones, sino fusiones e integraciones necesarias.
Cambios Demográficos y la Mesa Eskola Bikaina Denontzat
Los cambios demográficos y sociales de los últimos años han motivado la creación de la Mesa Eskola Bikaina Denontzat, donde se desarrollarán líneas estratégicas, programas y acciones dirigidas a combatir la segregación y reforzar la inclusión, la equidad y la eficacia escolar. Pedrosa ha recordado que la realidad sociodemográfica de Euskadi exige decisiones valientes, tras una caída de la natalidad que ha dejado en el País Vasco la pérdida de más de 13.000 alumnos en Educación Infantil y Primaria desde 2020.
Además, el aumento de la matrícula viva (de 2.500 en 2020-2021 a 8.000 en 2024-2025) genera nuevas necesidades educativas y obliga a repensar el mapa escolar, reforzando la equidad y asegurando que todos los centros cuenten con proyectos sólidos y la capacidad de atender un alumnado cada vez más diverso.
