La Conselleria de Educación y Universidades ha destinado este curso más de un millón de euros a programas de cualificación inicial y específicos, que buscan ofrecer una segunda oportunidad formativa a jóvenes que han abandonado o se encuentran en riesgo de abandonar el sistema educativo.
Concretamente, se han asignado 1,02 millones de euros a estos programas, dirigidos a corporaciones locales, entidades sin ánimo de lucro y organizaciones de economía social. En total, la Conselleria ha aprobado 17 programas distribuidos entre Mallorca y Menorca, combinando formación práctica y certificada de 1.000 horas con módulos generales y específicos.
Estos programas abarcan diferentes ámbitos profesionales, tales como:
- Auxiliar de peluquería
- Servicios de restauración
- Cocina
- Fontanería y climatización
- Auxiliar de mantenimiento de embarcaciones
- Conservación y mejora de montes
- Electromecánica de vehículos
- Estética
Entre las entidades y organismos beneficiarios de las ayudas para el desarrollo de estos programas durante el curso 2025-2026 se encuentran el Ayuntamiento de Calvià, la Fundación Patronat Obrer de Sant Josep, Amadiba, Accent, las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl – Naüm Proyecto Socioeducativo, la Asociación Náutica Alcúdia, la Fundación Maria Ferret, la Fundación para Personas con Discapacidad Illa de Menorca, Aproscom Fundación y Amadip Esment Fundación.
Encuentro con Entidades
La directora general de Formación Profesional y Ordenación Educativa, Maria Isabel Salas, ha presidido este miércoles un encuentro con diversas entidades y organismos que promueven estos programas. Al encuentro también han asistido organizaciones que trabajan activamente en el ámbito de la formación y la inserción sociolaboral de jóvenes, como la Asociación Endavant, la Asociación Gira-sol, Kaicen Formación, la Organización Mater y la Mancomunidad del Pla de Mallorca.
Durante la jornada, se han presentado los programas aprobados para el curso 2025-2026, se han compartido buenas prácticas y se ha abierto un espacio de debate y cooperación entre centros y entidades, con el objetivo de seguir mejorando la calidad de la oferta formativa dirigida a los jóvenes en situación de vulnerabilidad o riesgo de abandono escolar.
Salas ha destacado el «papel fundamental» de estos programas como vía de segunda oportunidad formativa y como herramienta para promover la inclusión social y laboral de los jóvenes, subrayando la importancia de «trabajar en red entre administración, centros educativos y entidades sociales».
