Washington (EFE).- EE.UU. y Ucrania aseguraron este domingo, en un comunicado conjunto, que, como resultado de las conversaciones mantenidas por ambas partes en Ginebra, los dos países «elaboraron un marco de paz actualizado y perfeccionado», reafirmando que «cualquier acuerdo futuro debe respetar plenamente la soberanía de Ucrania».
El texto publicado por la Casa Blanca señala que las discusiones en torno al plan de paz propuesto por Washington para sellar la paz entre Ucrania y Rusia fueron «constructivas, centradas y respetuosas», añadiendo que también fueron «productivas», ya que «mostraron avances significativos en la armonización de posiciones y la identificación de próximos pasos claros».
El diálogo en Ginebra reafirmó que «cualquier acuerdo futuro debe respetar plenamente la soberanía de Ucrania y lograr una paz justa y sostenible», según lo afirmado por ambas partes.
Como resultado de las conversaciones, las partes elaboraron un marco de paz actualizado y perfeccionado. El comunicado señala que «la delegación ucraniana reafirmó su gratitud por el firme compromiso de Estados Unidos y, personalmente, del presidente Donald J. Trump, por sus incansables esfuerzos para poner fin a la guerra y a la pérdida de vidas».
Un punto de entendimiento entre EE.UU. y Ucrania
El texto insiste en que, tal como ya indicaron hoy representantes de ambos países, la aprobación final de la nueva hoja de ruta para la paz en Ucrania dependerá de los presidentes de ambas naciones, quienes continuarán «trabajando intensamente en propuestas conjuntas en los próximos días», además de mantenerse «en estrecho contacto con sus socios europeos a medida que avance el proceso».
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, valoró positivamente las reuniones de Ginebra y aseguró, en un tono más cauteloso que el del comunicado conjunto, que se han logrado introducir cambios en el plan de paz que son coherentes con la postura de Ucrania.
Muchos expertos han criticado el plan presentado originalmente por Washington, que Trump ha condicionado a un ultimátum que expira el jueves, por considerarlo muy favorable a las exigencias rusas, que comprenden la reducción del Ejército de Kiev, la cesión de territorio a Moscú y el compromiso de no solicitar nunca la adhesión a la OTAN.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró al término de las conversaciones en Ginebra que aún quedan puntos pendientes por revisar en el plan con Ucrania, pero que «ninguno es insalvable», confiando en que se llegará a un acuerdo.
