PAMPLONA 16 Dic. (EUROPA PRESS) – EHNE-Nafarroa ha expresado su apoyo a la medida planteada por el Ejecutivo foral para aplicar la vacunación preventiva de la dermatosis nodular contagiosa, considerándola «la medida más efectiva para impedir el posible contagio y avance de esta enfermedad entre la cabaña ganadera vacuna de nuestro territorio».
Prevención y consecuencias de la enfermedad
Según un comunicado de prensa, «se trataría de evitar una medida tan drástica como la del vacío sanitario de las cuadras en las que se diera un caso positivo, ya que si el ganado está vacunado, solamente se sacrificarían los animales afectados y no todas las vacas de la explotación».
Asimismo, añaden que «no podemos obviar que la propagación de esta enfermedad, como la de otras muchas que afectan a diferentes sectores ganaderos, como la lengua azul, gripe aviar o peste porcina, no deja de ser consecuencia de un modelo productivo intensivo que está provocando su extensión en nuestro planeta, debido al movimiento masivo de animales».
El papel del Estado español en la producción ganadera
EHNE-Nafarroa sostiene que «el Estado español se ha convertido en el cebadero de Europa». Producimos carne de porcino, avícola y vacuno en cantidades muy superiores a lo que somos capaces de consumir. «Nos preguntamos hasta qué punto es sostenible este sistema alimentario, basado en la compra de grandes cantidades de cereal para exportar carne en idéntica proporción», resaltan desde la organización.
El camino hacia la integración en la producción
En su diagnóstico, advierten que «como ya está ocurriendo con el sector porcino y avícola, el vacuno también va camino de la integración. Es decir, grandes productoras de piensos y fondos de inversión van a acaparar la producción de alimentos básicos en la vida diaria».
Las repercusiones de esta tendencia son claras: «la ganadería va a quedar concentrada en pocas manos y, por ende, también la riqueza. Cada vez será menor el número de ganaderos existentes, pero no así la cifra de cabezas de ganado, una situación que ya está repercutiendo en el consumidor, con una tendencia al alza en la exportación y un descenso del consumo interno».
Retos para la ganadería familiar
Este modelo agroindustrial, continúan, «se aleja por completo del de la ganadería familiar que tantos años lleva defendiendo EHNE-Nafarroa». Observan que cada vez son menos los ganaderos que engordan sus propios terneros y más los que entregan sus animales a cebaderos que, ante la creciente demanda, están aumentando su tamaño de manera exponencial.
Finalmente, EHNE-Nafarroa considera que «limitar los tamaños de las explotaciones, así como las ayudas que se destinan a grandes ganaderías, son medidas que pueden frenar esta tendencia. Sin embargo, también es cierto que solo la apuesta personal y propia de nuestros ganaderos es la que puede salvar el modelo familiar».
