Un estudio del Observatorio Social de la Fundación La Caixa, liderado por investigadoras del Parc Sanitari Sant Joan de Déu (SJD) de Barcelona, ha revelado que el 30,6% de los estudiantes de 16 a 22 años en Catalunya ha tenido pensamientos suicidas. Además, el 25,9% se ha autolesionado y el 10,6% ha intentado suicidarse. Estos preocupantes datos fueron presentados el 8 de enero de 2024 en un comunicado de la Fundación La Caixa.
El estudio también destacó que los principales factores protectores son el apoyo social y la resiliencia. Las encuestas fueron realizadas entre 2024 y 2025 a través de un cuestionario en línea, en el que participaron 3.159 estudiantes de bachillerato, formación profesional, escuelas de adultos y universidades, todos ellos de 16 a 22 años y residentes en Catalunya.
La principal investigadora del estudio y psicóloga posdoctoral de SJD, Regina Vila, señaló que tras la pandemia ha habido «un aumento significativo del malestar en los jóvenes», con un incremento en cuatro años de los ingresos hospitalarios por problemas de salud mental en el grupo de edad de 10 a 19 años, pasando del 3,9% al 14,3%.
Múltiples factores
Los encuestados identificaron el acoso escolar o ‘bullying’ como uno de los factores que más afectan a su bienestar, con un 31,5% de menciones. Le siguen la separación de los progenitores (31,1%) y la exposición a la violencia en relaciones de pareja (20,4%). También mencionaron, aunque en menor medida, el impacto de situaciones familiares difíciles, tales como las dificultades económicas en el entorno familiar (19,2%) y la pérdida de un familiar de primer grado (10,1%).
Diferencias de género
La investigadora Vila destacó que las chicas presentan «más malestar emocional» y mayores niveles de ansiedad y depresión, así como una mayor impulsividad y sensación de soledad. La ideación suicida y la autolesión son entre un 10% y un 19% superiores en mujeres que en hombres. Estos datos podrían estar relacionados con un menor apoyo social, menor resiliencia y menor satisfacción vital entre las jóvenes.
El estudio también señala que las mujeres «han recibido más abuso sexual y emocional, y se sienten más solas», lo que puede ser determinante para comprender estos resultados.
Factores de prevención
El estudio concluye que tener apoyo social, ser resilientes, estar satisfechos con lo que hacen y contar con un ambiente educativo estimulante puede proteger y favorecer el bienestar emocional de los jóvenes. El apoyo social es «significativamente inferior» entre jóvenes que han tenido ideación suicida o aquellos que lo han intentado (un 11% y un 17% menor, respectivamente). Asimismo, los jóvenes con menos resiliencia, entendida como la capacidad para afrontar experiencias difíciles y adaptarse positivamente, también están en riesgo.
En comparación con jóvenes que nunca han tenido conductas suicidas, la resiliencia es un 8% menor en aquellos con pensamientos suicidas y un 11% menor en quienes han intentado suicidarse.
Redes sociales
El 4,1% de los jóvenes encuestados consideran que hacen un uso «problemático» de las redes sociales, mientras que el 51,7% admite que ve o ha visto pornografía y el 17,4% juega a juegos de azar, comportamientos que pueden intensificar el malestar emocional. Además, entre los jóvenes con conductas suicidas se observa un aumento del 6% al 8% en el uso problemático de las redes sociales.
Vila resalta que, aunque las redes sociales son motivo de preocupación en relación con los problemas de salud mental, en este estudio no se ha encontrado una relación directa entre su uso y el malestar emocional; más bien, su uso refuerza este sentimiento. Una vez que se presenta el malestar, el uso problemático de redes sociales «puede conllevar su aumento».
Pedir ayuda
Para reducir el riesgo de conductas suicidas, el estudio enfatiza la importancia de reforzar el apoyo social, fomentar la resiliencia y promover el uso saludable de las redes sociales en la escuela, en casa y en la comunidad. Vila subraya que «lo que más nos ha sorprendido en las entrevistas es que la gran mayoría de las personas no ha pedido ayuda», incluso aquellos que han realizado algún intento, lo cual es un aspecto muy relevante que debe considerarse.
