PALMA, 21 Ene. (EUROPA PRESS) – El acuerdo UE-Mercosur tiene un efecto «muy limitado» sobre la producción balear, según la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural del Govern. Fuentes de la Conselleria, que dirige Joan Simonet, han considerado que los grandes acuerdos de comercio internacional refuerzan la estrategia de Baleares de apostar por la comercialización del producto local.
A su criterio, la proximidad y el origen de estos productos son características fundamentales para llegar al consumidor, ya que son rasgos diferenciales ante las grandes producciones que pueden llegar de otros países. Asimismo, desde la Conselleria buscan fomentar y potenciar «más que nunca» el distintivo de producto local, la venta directa y los canales cortos de comercialización, así como reforzar este tipo de productos en los mercados europeos.
La Eurocámara Denunciará el Acuerdo ante el TJUE
El pleno del Parlamento Europeo ha acordado este miércoles, por una diferencia de apenas diez votos, denunciar el acuerdo UE-Mercosur ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) debido a dudas sobre su compatibilidad con el Derecho comunitario. Esta acción suspendería el proceso de ratificación del pacto, aunque no necesariamente su aplicación provisional, que depende de la Comisión Europea.
La propuesta de pedir un dictamen jurídico al Alto Tribunal europeo, promovida por la izquierda europea, ha sido aprobada con 334 votos a favor, 324 en contra y 11 abstenciones. En cambio, ha decaído una segunda iniciativa similar, avalada por la ultraderecha de Patriotas por Europa, que fue rechazada con 225 votos a favor, 402 en contra y 13 abstenciones.
«Todo intento del Consejo o de la Comisión Europea por impulsar una aplicación provisional equivaldría a otro escándalo democrático, mientras que los agricultores llevan meses protestando contra este acuerdo. Por nuestros agricultores, el medio ambiente y la salud pública, seguimos firmemente movilizados contra este acuerdo y seguiremos luchando para que el Parlamento Europeo lo rechace», ha celebrado tras la votación la copresidenta de la Izquierda europea, Manon Aubry. La iniciativa fue presentada a la sesión con el respaldo de eurodiputados de hasta cinco familias políticas.
Desde el Partido Verde Europeo, la eurodiputada Saskia Bricmont ha afirmado: «Esta votación envía un claro mensaje a la Comisión y al Consejo: Europa no puede seguir sacrificando a sus agricultores, su salud y su clima ante el altar del libre comercio».
Por su parte, el portavoz del Partido Popular Europeo (PPE), Jörgen Warborn, ha criticado la decisión, considerándola más política que legal, en un intento por «bloquear un acuerdo que Europa necesita con urgencia».
Con esta decisión, el TJUE deberá examinar la base jurídica del acuerdo de asociación (EMPA) junto con el acuerdo interino comercial (ACI), cuya competencia recae exclusivamente en la Unión Europea. La Eurocámara espera conocer la posición del Tribunal con sede en Luxemburgo antes de someter a votación la aprobación del acuerdo, aunque nada impide a los eurodiputados avanzar en los trabajos de análisis.
A pesar de la suspensión del proceso de ratificación del acuerdo, formalmente la Comisión Europea aún puede seguir adelante con la aplicación provisional de la parte comercial, una vez que al menos un país del sector Mercosur complete su proceso interno de adopción.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien viajó el pasado domingo a Paraguay para suscribir el pacto comercial, ha defendido esta acción como un momento «histórico». Tras la votación, la Comisión expresó su pesar por la decisión y prometió analizar la situación antes de pronunciarse en detalle.
El portavoz comunitario de Comercio, Olof Gill, ha comentado que, a ojos de Bruselas, la motivación de la Eurocámara para acudir al TJUE «no está justificada», dado que se han tomado medidas a nivel europeo para abordar las preocupaciones planteadas por los eurodiputados.
Dudas sobre su Encaje Legal
Entre los asuntos que la Eurocámara solicitará aclarar al Tribunal de Luxemburgo figura el mecanismo de reequilibrio, que permite a los países de Mercosur impugnar la legislación europea que consideren perjudicial para sus exportaciones. Los eurodiputados dudan de que este mecanismo colisione con la autonomía reguladora de la Unión Europea y sus Tratados, lo que podría debilitar la fortaleza normativa del bloque.
También se cuestionan los poderes de la Comisión Europea a la hora de fragmentar el acuerdo en dos pactos, uno político y de cooperación, y otro comercial, pues consideran que fue una estrategia para facilitar su firma. La parte comercial solo requiere ratificación a nivel europeo y no nacional para entrar en vigor provisionalmente.
Con este movimiento, Bruselas esquivó el requisito de unanimidad y logró la luz verde de los Veintisiete para firmar el pacto comercial el pasado domingo en Asunción, gracias a un mandato aprobado por mayoría cualificada, a pesar del disenso de varios países, como Francia, Irlanda y Polonia. El Gobierno francés, de hecho, ha celebrado el paso dado por la Eurocámara, ya que considera que esto se alinea con su postura.
