CIUDAD REAL, 22 sep. (EUROPA PRESS) – El alcalde de Valdepeñas, Jesús Martín, ha denunciado este lunes públicamente la actuación del concejal de Unidas por Valdepeñas, Alberto Parrilla, por usar el pasado viernes, 19 de septiembre, el Auditorio Municipal ‘Inés Ibáñez Braña’, declarado Bien de Interés Cultural, «para la celebración de una fiesta privada». Este evento ha sido documentado a través de diversos vídeos subidos a redes sociales con la etiqueta ‘pre-boda’, que posteriormente «se han intentado borrar».
Solicitud de uso del auditorio y la controversia
Martín ha explicado que la futura esposa del concejal solicitó el uso del Auditorio ‘Inés Ibáñez Braña’ para realizar un concierto, como lo puede requerir cualquier ciudadano o entidad sin ánimo de lucro para llevar a cabo una actividad social o cultural. Sin embargo, agrega el alcalde, el jefe de servicio de Cultura del Ayuntamiento de Valdepeñas se personó en las instalaciones tras conocerse que se estaba llevando a cabo «una fiesta privada» e informó de que esa instalación no podía acoger ese tipo de eventos, que continuaron desarrollándose durante esa noche.
Consecuencias y llamados a la renuncia
El regidor municipal ha señalado que «el siguiente paso será abrir un expediente informativo y las consecuencias jurídicas que se deriven de la solicitante, por haber burlado la buena voluntad de la administración». Además, manifestó que «me veo en la obligación de solicitar a Alberto Parrilla que ponga a disposición su acta de concejal, porque un corporativo de Valdepeñas no puede hacer un uso privativo de un bien cultural para celebrar una fiesta privada». En este contexto, el alcalde deseó que el concejal celebre su boda de la mejor manera posible, pero subrayó que las normas deben cumplirse.
Defensa del concejal y la crítica del alcalde
Martín criticó las declaraciones del portavoz de Unidas por Valdepeñas, quien sugirió que el evento podría confundirse con otros conciertos realizados en el auditorio. «Hombre, confundir un concierto cultural o una actividad social con un DJ saltando sin camiseta y otros tantos invitados, y empinando el codo en un edificio declarado Bien de Interés Cultural, pues si no lo veo no lo creo, la verdad, y de ahí ese señor tiene que dejar el acta de concejal», comentó el alcalde.
Disculpas a la ciudadanía
Por último, Martín se disculpó ante la ciudadanía, afirmando que «un corporativo no puede utilizar espacios municipales para celebraciones privadas, algo que está regulado y él lo sabe». Con esto, el alcalde concluyó que «si él de propia voluntad no hace lo que tiene que hacer, su formación política no sé con qué criterio va a solicitar su voto», según ha informado el Ayuntamiento en nota de prensa.
