La tragedia en Madrid pudo ser aún más devastadora si los 200 metros de la sexta planta de un edificio en construcción hubieran caído, alcanzando a las 40 personas que se encontraban dentro. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha confirmado que el Ayuntamiento no había recibido quejas a través de sus canales oficiales respecto a las obras en el edificio de Hileras 4, donde ocurrió el derrumbe.
En una rueda de prensa celebrada en el Palacio de Cibeles, el primer edil, quien regresó de urgencia de Londres tras participar en una convención de mandatarios locales, advirtió que «la tragedia podía haber sido peor» ya que «cayeron 50 de los 200 metros de la sexta planta». Almeida reconoció la labor de los Cuerpos de seguridad y emergencias, que «pudieron minimizar las consecuencias de este derrumbe parcial». Si los 200 metros hubieran caído, el saldo podría haber sido más trágico para los trabajadores dentro del edificio.
Desgraciadamente, el derrumbe afectó a cuatro personas, cuyas identidades fueron confirmadas por el alcalde: Laura, Dambele, Alfa y Jorge. Almeida elogió la valentía de los bomberos, quienes, en «circunstancias muy inciertas», realizaron el desescombro de manera prácticamente manual, empleando ‘testigos’ para garantizar la seguridad de la estructura. También destacó el papel de los perros de la Unidad Canina de la Policía Nacional, que ayudaron en la localización de los cuerpos.
No constan quejas
El alcalde enfatizó que no existen constancias de quejas en relación con las obras del edificio en Hileras 4. Desde la mañana del lunes, el Consistorio ha estado buscando posibles quejas en el área de Urbanismo o en la Junta de Centro, pero no se ha encontrado ninguna hasta el momento. «He instado al concejal de Centro, Carlos Segura, a realizar un repaso exhaustivo para determinar si alguna queja se presentó por los canales formales disponibles, ya sea por el 010, de forma telemática o presencial», señaló Almeida.
Seguridad para los vecinos colindantes
El área de Urbanismo ha comenzado con las tareas de desescombro, que permitirán garantizar las condiciones de seguridad necesarias tanto para el resto del edificio como para su fachada. Las labores buscan «garantizar la tranquilidad y la seguridad de los vecinos de los edificios colindantes, que en principio no están afectados». Desde el pasado lunes a las 20:00 horas, los habitantes de esos edificios han podido regresar a sus viviendas, acompañados por la Policía Municipal para asegurar su seguridad.
FUENTE
