PAMPLONA, 27 Nov. (EUROPA PRESS) – El Pleno del Ayuntamiento de Pamplona ha aprobado este jueves, con el apoyo de EH Bildu, PSN, Geroa Bai y Contigo-Zurekin, y el rechazo de UPN y PPN, el proyecto de Presupuestos para 2026, cifrados en 293,78 millones de euros, un 2,14% más que los de 2025, situándose como los más altos de la historia.
Durante el debate, los grupos del gobierno municipal y el PSN defendieron la estabilidad política. En contraste, UPN y PPN enmarcaron estos presupuestos en presuntos acuerdos entre el PSOE y EH Bildu para facilitar la Alcaldía a Asiron a cambio de «encubrir» la «corrupción» de Santos Cerdán.
La aprobación de las cuentas se produce tras la firma, el 7 de noviembre, de un acuerdo entre las fuerzas que conforman el equipo de Gobierno (EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin) y el PSN, marcando el tercer acuerdo presupuestario consecutivo alcanzado por estas cuatro fuerzas.
El proyecto incluye 4,34 millones de euros en inversiones a propuesta del grupo socialista, que se adjudicarán tanto a este primer documento (1,54 millones) como a los remanentes de tesorería de la segunda mitad del año (2,8 millones).
Durante el Pleno celebrado, se debatieron y rechazaron enmiendas a la totalidad de UPN y PP, así como 24 enmiendas parciales presentadas por la formación regionalista.
Posturas de los representantes municipales
En su intervención, la concejala delegada de Hacienda y Contratación Pública Responsable y Recursos Humanos, Garbiñe Bueno, se mostró satisfecha al afirmar que «de nuevo» Pamplona cuenta con unos Presupuestos «históricos» que evidencian un «gobierno sólido» y una mayoría municipal «estable». Las cuentas elaboradas, destacó, han surgido «desde el diálogo y la búsqueda de acuerdos», lo que Pamplona «necesita y merece para seguir avanzando». Criticó la oposición «de la pataleta» de UPN y PPN, que intentan «meter miedo a la ciudadanía» con discursos de la ultraderecha. En este sentido, concluyó que son «buenos presupuestos» que no requieren más oposición que la de su ideología.
Bueno subrayó que son «cuentas equilibradas», «ambiciosas» y pensadas para mantener la buena senda económica de los últimos dos años. En este sentido, mencionó grandes proyectos como la urbanización del Paseo Sarasate, nuevos desarrollos en vivienda como Donapea, el PEAU de la UPNA y el PSIS de Echavacoiz, que «verán por fin la luz». Resumió afirmando que se trata de un presupuesto «transformador», centrado en el impacto directo en el día a día de la gente, como la vivienda asequible y la mejora de los servicios públicos.
Por su parte, Cristina Ibarrola, de UPN, enmarcó la aprobación de estos presupuestos en acuerdos gestados «muy lejos de Pamplona», oscilando entre «intereses de sillones» y «intereses espurios» que permiten a Santos Cerdán «seguir robando a los ciudadanos». Reprochó a Asiron ser parte de «uno de los cobros de EH Bildu» a cambio de encubrir una presunta trama corrupta y consideró que, con lo que se ha revelado, «Sánchez, Chivite y usted mismo deberían ya haberse marchado» si tuvieran dignidad política. Afirmó que estos son «los presupuestos de EH Bildu», con «tres chucherías» para el PSN, que se traducen en «más gente durmiendo en la calle» y «peor acceso a la vivienda» para jóvenes y familias.
Marina Curiel, del PSN, argumentó que «a UPN y PPN les molesta que la ciudad avance sin pedirles permiso». Reprochó que decir no a todo puede generar titulares, pero no soluciona problemas. Enfatizó que estos nuevos Presupuestos suponen «un nuevo rumbo para Pamplona» y destacó el compromiso del PSN para «frenar la vuelta a un modelo excluyente». Aunque el PSN no forma parte del Gobierno municipal, afirmó ser decisivos para el avance de Pamplona, resaltando que las cuentas impulsan «proyectos estratégicos» como el Paseo Sarasate y el plan de vivienda asequible, mientras censuró el uso del «miedo» como herramienta de manipulación.
Desde Geroa Bai, Javier Leoz defendió que en estos presupuestos «sí se da respuesta a las necesidades de la ciudadanía», proponiendo «una ciudad sostenible, económicamente activa y comprometida con sus apuestas estratégicas». En este sentido, contrapuso la gestión económica de los gobiernos municipales de UPN, donde «se incrementaban más los gastos que los ingresos corrientes». No obstante, para este 2025, las previsiones mejoran significativamente, con «22,8 millones de euros de ahorro bruto y 17,6 de neto», anticipando un incremento continuo del ahorro en el periodo 2026-2029.
Txema Mauleón, de Contigo-Zurekin, criticó a UPN por su «pataleta política más larga de la historia de esta ciudad», afirmando que han perdido un poder que ejercían desde la soberbia y la incapacidad de diálogo, lo que llevó a años sin presupuestos y a una ciudad paralizada. Contrapuso que ahora se va a aprobar el tercer presupuesto tras el cambio político en la ciudad, el segundo batiendo récord presupuestario para mejorar la inversión en todos los servicios. Estos presupuestos abordan «tres grandes prioridades», entre ellas un «plan ambicioso de vivienda asequible», y buscan adaptar la ciudad a los retos del cambio climático.
Por parte del PPN, Carmen Alba contextualizó las cuentas como la necesidad de perpetuarse en el poder y la de otros de cumplir con sus objetivos ideológicos. Afirmó que no son unos Presupuestos que atiendan las demandas de los ciudadanos, sino que nacen de un pacto «encapuchado» que, a su juicio, supone una «carga injusta y desproporcionada para los ciudadanos». Aumentan el gasto, pero los servicios empeoran, por lo que subrayó que es necesario gestionar de manera eficiente los fondos públicos, y no es el caso actual. Además, reprochó la «negación» frente al aumento de la inseguridad y el «problema real de aparcamiento», especialmente en el centro de la ciudad.
