El Ayuntamiento de Pamplona ha anunciado el inicio de catas arqueológicas en el ámbito de la Torre Barbazana, situada en la zona norte de la Catedral, en el espacio conocido como la Torre de los Canónigos. Esta iniciativa, que se desarrollará hasta el 23 de septiembre, tiene como objetivo obtener información sobre la Pamplona medieval, en particular sobre las defensas que protegían la Ciudad de la Navarrería. Se trata de la primera intervención de este tipo centrada en la investigación que no está vinculada a obras civiles, en el marco del programa que celebra el 2.100.º aniversario de la fundación de la ciudad.
La excavación se plantea como un proyecto educativo y accesible al público, permitiendo que los ciudadanos participen a través de visitas divulgativas. Esta intervención «proactiva» busca investigar y poner en valor el patrimonio arqueológico, algo que difiere de otras excavaciones en Pamplona, que a menudo han estado ligadas a proyectos de infraestructura como estacionamientos o reformas de edificios públicos.
En una rueda de prensa, el alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, destacó que a lo largo de 21 siglos, la ciudad ha sido moldeada por diversas situaciones y protagonistas, dejando una memoria que aún se encuentra bajo la superficie. «Es necesario buscar y rescatar esa memoria», afirmó, calificando el proyecto como «muy especial, innovador y pionero». El objetivo radica en obtener más información sobre la Pamplona medieval y las defensas de la Navarrería, que hasta ahora han proporcionado escasos restos.
Asiron subrayó que esta excavación representa una oportunidad y un cambio en la forma en que se ha tratado el patrimonio arqueológico en la ciudad. En lugar de ser un mero trámite preceptivo antes de una obra civil, esta intervención se orienta exclusivamente a la investigación y divulgación. El arqueólogo encargado de la dirección técnica de la excavación, Iñaki Sagredo, también manifestó que el propósito es investigar la ciudad de Pamplona desde una perspectiva renovada, enfatizando la importancia de contextualizar la historia medieval de la ciudad, de la cual hay pocas evidencias.
Identificar un cimiento que datara de antes del siglo XIII sería un logro significativo para los investigadores. Sagredo comentó que «Pamplona es una gran sorpresa; es un envoltorio, lo abres y salen cosas». Con el respaldo de la institución Príncipe de Viana, se prevé realizar actividades abiertas al público para explicar el proceso de la excavación y mostrar los hallazgos.
Trabajos para «descubrir o confirmar»
Para llevar a cabo la excavación, se delimitará un área de 25 m² sobre la que se realizarán trabajos de fotogrametría y topografía para analizar el estrato geológico de la zona. Las catas comenzarán el lunes, una técnica que presenta desafíos debido a que el área está muy colmatada. Hasta cuatro personas trabajarán en el espacio acotado, utilizando inicialmente máquinas pequeñas antes de pasar a herramientas manuales como paletinas y cepillos al descubrir estratos más relevantes.
El personal especializado se encargará de limpiar el área con la intención de estudiar las estructuras enterradas y, si es necesario, abordar su consolidación. El análisis de la cimentación de la Torre Barbazana, así como del arco cegado que podría corresponder a la Puerta de los Canónigos, formarán parte de las pesquisas. Las técnicas constructivas, el uso de distintos tipos de clavos y elementos aglutinantes como argamasas también serán objeto de estudio, y todos los hallazgos se documentarán mediante fichas, planos, fotografías y vídeos.
El proyecto incluirá la recolección y catalogación de materiales, un trabajo realizado en parte en el mismo sitio y que concluirá con el envío de los objetos hallados al Depósito Arqueológico del Gobierno de Navarra, según la normativa vigente. La investigación de los hallazgos, junto con la revisión de fuentes bibliográficas y archivos, permitirá abordar los conocimientos existentes sobre este periodo histórico y las fortificaciones, y mejorar la comprensión sobre la Pamplona medieval.
Las defensas y fortificaciones de Navarra
La ubicación de la Torre de los Canónigos, la puerta que probablemente se abría en ese lugar, y la capilla Barbazana, están visualmente conectadas con dos puntos clave de las fortificaciones modernas de la ciudad: los baluartes del Labrit, frente a la Rochapea, y del Redín, al norte. Desde este último, se establece una comunicación visual con castillos como Irulegi, Orarregi y Garaña.
Iñaki Sagredo Garde, el arqueólogo encargado del proyecto, ha estado investigando durante años las defensas, fortificaciones y castillos medievales de Navarra, materia que constituye el eje de su tesis doctoral en curso, además de haber publicado diversas obras sobre el tema.
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