El Boletín Oficial del País Vasco (BOPV) ha anunciado la declaración de Vitoria-Gasteiz como zona de mercado residencial tensionado. Esta decisión, emitida por el Departamento de Vivienda y Agenda Urbana del Gobierno vasco, afectará al 97% de la población del municipio. La medida está prevista para entrar en vigor oficialmente con su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) a finales de octubre.
La alcaldesa, Maider Etxebarria, destacó que «con esta publicación se dan los condicionantes legalmente establecidos para proceder a la calificación de Vitoria-Gasteiz como zona de mercado residencial tensionado durante los próximos tres años». Añadió que esta medida permitirá implementar políticas públicas destinadas a corregir las disfunciones del mercado y ampliar la oferta de vivienda accesible.
Por su parte, el consejero de Vivienda y Agenda Urbana, Denis Itxaso, subrayó que «la figura de la zona tensionada es un instrumento útil al servicio de las mejores políticas de vivienda». Se busca regular el mercado del alquiler para asegurar que la vivienda sea un bien esencial protegido por ley. Itxaso enfatizó la necesidad de construir más vivienda protegida en alquiler y equilibrar la oferta con la demanda para salir del tensionamiento.
Actualmente, el 47,7% de la población de Euskadi reside en alguna zona tensionada, una cifra que superará el 50% en los próximos meses con la inclusión de localidades como Lezo, Zestoa, Arrasate-Mondragón, Tolosa y Hernani, cuyos trámites de declaración están en curso. Para oficializar y actualizar la lista de municipios tensionados, el Departamento de Vivienda y Agenda Urbana del Gobierno Vasco planea un acto conjunto con las tres capitales vascas en las próximas semanas.
Plan de Choque
La calificación de Vitoria-Gasteiz como zona tensionada permitirá la implementación de un plan de choque en materia de vivienda estructurado en cinco ejes. Uno de los principales es la construcción de 3.012 nuevas viviendas, de las cuales el 53% serán de alquiler protegido. Esto incluye 950 viviendas de iniciativa pública que el Gobierno Vasco y el Ayuntamiento promoverán en Zabalgana, Salburua, Ibaiondo y Abetxuko.
Además, se prevé la creación de 1.383 viviendas de promociones sociales y tasadas impulsadas por iniciativa privada, y 679 viviendas resultantes de un convenio firmado entre el Ayuntamiento y el Gobierno Vasco en febrero del año pasado.
Otra parte fundamental de la declaración es la limitación de precios del alquiler, tocando así al 97,92% de la población del municipio, incluidas entidades locales menores como Abetxuko, Aretxabaleta, Armentia, Betoño, Ali y Gardélegui. Esto permitirá aplicar los topes establecidos en la Ley de Vivienda.
La protección de los inquilinos se ha convertido en prioridad, resaltándose que las medidas para limitar los precios de alquiler en zonas tensionadas son efectivas en el 90% de los contratos. No obstante, algunos inmuebles de grandes tenedores, los que se alquilan por primera vez o no han sido alquilados en los últimos cinco años, representan el 10% del mercado y dependen del índice para aplicar la ley.
Las ayudas para mejorar la rehabilitación y eficiencia energética, así como la accesibilidad y habitabilidad de las viviendas, también se mantendrán y reforzarán. Por ejemplo, el proyecto de regeneración urbana en Zaramaga involucra a 322 viviendas de 22 portales con una inversión de 31,5 millones de euros, sumando 2,9 millones de euros provenientes de aportaciones vecinales.
Fiscalidad
El Ayuntamiento aplicará un recargo del 50% en el IBI a las viviendas deshabitadas, estrategia que podrá complementarse con nuevas fórmulas fiscales para movilizar el parque vacío hacia el alquiler. Se planea también mantener las bonificaciones en el ICIO para la construcción de vivienda protegida, rehabilitaciones energéticas y eliminación de barreras arquitectónicas. En el convenio firmado entre el Ayuntamiento y el Gobierno Vasco en febrero de 2024, se ha fijado una bonificación del 95% en la cuota.
Cerrando, el Consistorio subrayó que se potenciará la habilitación de locales en planta baja y otras fórmulas de alojamiento transitorio dirigidas a jóvenes, mayores y colectivos vulnerables.
