MURCIA, 15 de octubre de 2025 (EUROPA PRESS) – El presidente del Comité Científico del Mar Menor, Ángel Pérez Ruzafa, ha manifestado que la posibilidad de una nueva ‘sopa verde’ «es posible siempre», aunque su ocurrencia depende de las condiciones ambientales que se presenten. Durante una reunión del Comité este miércoles, Ruzafa indicó que el otoño y la próxima llegada del invierno son un «factor a favor», mientras que la repetición de fenómenos de dana podría actuar como un factor negativo.
Factores que influyen en la ‘sopa verde’
Ruzafa señaló que otros factores como los retardos en la entrada de agua y la frecuencia de nuevos eventos meteorológicos también influirán en la situación. El catedrático de la Universidad de Murcia (UMU) expresó su optimismo en el sistema natural, afirmando que este ha mostrado «mucha capacidad para recuperarse en dos o tres semanas» y volver a valores relativamente normales.
Medidas a tomar ante la alarma
El experto indicó que no existen motivos de alarma inmediata, subrayando que «podríamos hacer poco» si se presenta una situación crítica, por lo que es crucial «tomar medidas con tiempo». Una de las recomendaciones incluye «gestionar bien la cuenca vertiente», destacando que esta es clave para anticiparse a eventos cada vez más frecuentes.
Discrepancias sobre el acuífero
Respecto al alto nivel freático del acuífero del Campo de Cartagena, Ruzafa mencionó las «discrepancias» existentes entre administraciones y científicos acerca del papel que desempeña en la salud del Mar Menor. Esto se deberá estudiar a fondo para establecer objetivos prioritarios. «Todas las soluciones deben ser analizadas, priorizando la urgencia, la eficacia y los costos, no solo económicos, sino también en cuanto a la coordinación de actividades y su planificación», agregó.
Evolución de las condiciones ambientales
El presidente del Comité subrayó la necesidad de monitorear la evolución de los niveles de clorofila, que han alcanzado picos muy elevados, así como las entradas de agua dulce, que también son significativas. Al mismo tiempo, destacó que las entradas de nutrientes y materiales en suspensión por escorrentías son «enormes». En algunas áreas, el nivel del acuífero ha aumentado entre medio metro y dos metros, lo que varía según la ubicación. La salinidad, por su parte, ha mostrado una leve recuperación, junto con una ligera mejora en la saturación de oxígeno en ciertas zonas, mientras la turbidez especializada comienza a disminuir, especialmente en la región de La Manga.
