ZARAGOZA 23 Ago. (EUROPA PRESS) – El presidente del comité de empresa del autobús urbano de Zaragoza, Raúl Cabeza, se ha mostrado convencido de que el convenio colectivo 2024-27 «se podría cerrar en una tarde, si la dirección de Avanza quiere», después de un proceso de negociación que ya lleva 21 meses y que, actualmente, «está completamente bloqueado».
Según Cabeza, esta situación se debe a que la dirección de Avanza «no quiere mover absolutamente nada más», mientras que desde el comité de empresa defienden la necesidad de «mover y cambiar» diversos puntos en términos tanto económicos como organizativos.
«En realidad, el convenio está bastante verde todavía. Se puede cerrar en una tarde, pero quedan muchos puntos de fricción. Hay muchísimos puntos todavía que cerrar», recalcó, agregando que se trata de un acuerdo «complejo».
Aspectos económicos
En lo que respecta a los aspectos económicos, los trabajadores piden mantener el poder adquisitivo a lo largo de todos los años de vigencia del convenio. Desde la dirección de Avanza, están dispuestos a actualizar los precios de acuerdo con el IPC real de cada año, excepto para el año 2024, que quieren dejarlo fuera de la negociación, lo que constituye un importante punto de fricción, según indicó Cabeza.
Raúl Cabeza también señaló que otra mejora reclamada por los trabajadores es un registro digital de la jornada laboral, que es obligatorio tras los recientes cambios en la ley. Además, proponen que los últimos trabajadores contratados, «al tener peores condiciones laborales», tengan conocimiento, con al menos cinco días de antelación, de «su día de trabajo», tal como estipula el estatuto.
«Toda la carne en el asador»
Unificar los relevos en todas las áreas es otra exigencia que el comité desea incluir en el convenio. «Te puede tocar empezar la jornada por la mañana en cocheras, acabar a mediodía en el centro y tener que volver a empezar por la tarde en otro extremo de la ciudad. Queremos que eso no ocurra y queremos unificar los relevos, pero la empresa se resiste a todo».
Según Raúl Cabeza, la dirección de Avanza sostiene que «todo tiene un coste económico» y que, al ceder en un aspecto, deben recortar en otro, lo que complica aún más la situación.
Desde el comité de empresa consideran que, al final, el acuerdo será global y sostienen que «se puede cerrar». Argumentan que si Avanza tiene prisa y realmente quiere alcanzar un acuerdo, «solo tiene que poner toda la carne en el asador», aunque actualmente están asistiendo a las reuniones «con las manos vacías».
La siguiente reunión está programada para el próximo martes, 26 de agosto, a partir de las 10:00 horas en las cocheras de Avanza Zaragoza. Si se acuerda la convocatoria de una huelga, acudirán al Servicio Aragonés de Mediación y Arbitraje (SAMA).
Posibles paros en septiembre
Raúl Cabeza explicó que existen paros convocados, pero aún no se han formalizado debido a «un pequeño problema legal a la hora de convocar la huelga», ya que «se ha negado un sindicato, SATTRA, a firmar el acta para retrasar la convocatoria».
Los paros están consensuados entre los sindicatos CCOO, CUT, UGT y CSIF, aunque el sindicato SATTRA «no se opone, se ha abstenido», aclaró Cabeza.
La propuesta de paros debe ser firmada por todos los sindicatos para ser legal. «Hay una discrepancia en la firma del acta, por tanto, no se ha convocado aún». Dicha discrepancia se refiere al «reparto» de los miembros del comité de huelga.
Si todos los sindicatos firman el acta en tiempo y forma, los paros parciales comenzarán el 8 de septiembre. Si no se logra la firma en esa fecha, se iniciarían a partir del 15 de septiembre.
El comité de empresa de Avanza cuenta con 23 representantes, de los cuales 6 pertenecen a CCOO, que tiene la presidencia; otros 6 a SATTRA; 5 al CUT; 4 de UGT y 2 de CSIF.
