El Consejo de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León ha decidido suspender la propuesta de ampliación del vertedero de residuos industriales peligrosos de Santovenia de Pisuerga, en Valladolid. Esta decisión, tomada en reunión reciente, responde a la necesidad de analizar un dictamen jurídico sobre el informe urbanístico municipal que emitió un dictamen negativo.
La intención de ampliar la capacidad del vertedero en 125.000 metros cúbicos adicionales a la autorización vigente de 1.000.000 de metros cúbicos había sido solicitada por Centro de Transferencias, S.A. (Cetransa), empresa del grupo Urbaser. Sin embargo, dicho aumento no se encontraba respaldado por la declaración de impacto ambiental de 2014 ni por la autorización ambiental actual. Además, la Junta había emitido una declaración de Proyecto Regional en 2015 que no contemplaba esta ampliación.
A raíz de una petición del vocal de organizaciones no gubernamentales de medio ambiente, y con el apoyo de otros miembros del Consejo, se acordó retirar el asunto del orden del día. Se buscará obtener un informe de asesoría jurídica de la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio sobre el impacto del informe urbanístico negativo que el Ayuntamiento de Santovenia de Pisuerga emitió en junio de 2024 en relación con la ampliación del vertedero.
El informe de junio de 2024 concluyó que «la ampliación proyectada y la modificación sustancial derivada no son autorizables», debido a que el artículo 145 del Plan General de Ordenación Urbana del municipio prohíbe expresamente la ampliación del Centro de Tratamiento de Residuos de Cetransa. Esta prohibición se vuelve vinculante conforme a la legislación estatal de prevención de la contaminación, lo que ha sido una cuestión eludida hasta ahora por la Consejería.
Ecologistas en Acción (EA) ha criticado lo que consideran un «inaceptable» trato de favor de la Junta a la empresa Cetransa y al grupo Urbaser. Según EA, Cetransa se benefició en 2002 de una ley «ad hoc», que fue declarada inconstitucional una década más tarde, para mantener la actividad del vertedero. Además, argumentan que esta situación incrementa el riesgo de contaminación del río Pisuerga por fugas de sustancias tóxicas provenientes del vertedero, que se encuentra aguas arriba de Valladolid.
La organización ecologista también ha hecho hincapié en la urgente necesidad de actualizar el obsoleto Plan Integral de Residuos de Castilla y León, aprobado hace más de una década. Esto se espera tras la anulación en marzo de 2024 de un intento de la Junta de revisarlo, lo que buscaba consolidar a Castilla y León como sumidero de residuos industriales peligrosos de toda España, favoreciendo el vertido y la incineración de estos desechos.
El vertedero de Santovenia de Pisuerga, que inició su actividad en junio de 1993, ha estado relacionado con numerosos incidentes a lo largo de su existencia, incluidos el vertido de residuos prohibidos, la fuga de sustancias contaminantes y la irrupción de aguas subterráneas en su interior, así como problemas de acumulación de agua, asentamiento de la presa de cierre y un incendio. Actualmente, alberga más de un millón de toneladas de residuos peligrosos, de los cuales un tercio proceden de fuera de Castilla y León.
FUENTE
