
La vicepresidenta primera y portavoz del Consell, Susana Camarero, ha calificado de «auténtico fracaso» la política migratoria del Gobierno de España, que considera resultado del «caos, la desorganización y la falta de estrategia y de planificación». Camarero critica que el Ejecutivo central «no puede trasladar» esta responsabilidad a las comunidades autónomas y menciona que el sistema de protección de la Comunitat Valenciana está «al 160 por ciento» de su capacidad.
Durante una rueda de prensa, Camarero afirmó: «No sabemos ni cuántos ni cuándo ni qué menores nos van a trasladar. No sabemos si esos menores pueden tener alguna enfermedad, si son hombres, si son mujeres, en qué momento van a llegar y cuántos van a llegar. Por lo tanto, mal podemos planificar si desconocemos cuál es la estrategia del Gobierno».
Además, la portavoz del Consell destacó que, mientras «Pedro Sánchez veraneaba en Lanzarote, la crisis migratoria de Canarias seguía ahí» sin que el presidente del Gobierno hiciera lo necesario para mejorarla. Camarero también destacó que el Gobierno central ha sido incapaz de trasladar a la Península más que a 15 menores de los 1.200 solicitantes de asilo que el Tribunal Supremo obligaba a atender.
La falta de transparencia del Gobierno
Camarero denunció que la política migratoria se ejecuta «sin dar información, con oscurantismo y con falta de transparencia», ya que el Gobierno no informa a las comunidades autónomas sobre los destinos de los migrantes. «Por lo tanto, si es capaz el Gobierno de España, con toda su maquinaria y su estructura, de acoger a 15, ¿cómo pretende que las comunidades autónomas acojamos a 4.000?» cuestionó.
Acciones pendientes
En este sentido, la Generalitat y otras comunidades autónomas han recurrido el Real Decreto del Gobierno y solicitarán la suspensión cautelar de cualquier norma que se apruebe hasta que el Gobierno cumpla con su obligación de acoger a los menores que le corresponden. Camarero también señaló que actualmente se desconoce la cantidad y el estado de los 571 menores que el Gobierno planea trasladar a la Comunitat Valenciana.
Capacidad de acogida saturada
La consellera señaló que, a pesar de los esfuerzos, los centros de acogida están al límite de su capacidad, lo que provoca que no se pueda planificar una adecuada atención para los menores. «La Comunitat Valenciana tiene un problema de plazas y de posibilidad de acoger a más menores en el sistema», enfatizó.
Coste y financiación defectuosa
Desde el Consell se expuso que cada menor en la Comunitat Valenciana cuesta 218,85 euros al día, sin embargo, el Gobierno de Sánchez solo ha presupuestado siete millones de euros, limitando aún más los recursos disponibles. «No podemos hacer estrategia ni preparar los centros sin saber cuántos ni en qué condiciones van a llegar los menores», concluyó.
Instancia al Gobierno
Finalmente, Camarero llamó al Gobierno a cumplir con su obligación de atender a los menores solicitantes de asilo y a colaborar con las comunidades autónomas para gestionar adecuadamente la crisis migratoria. «Primero que cumpla con su obligación y que luego se siente con las comunidades autónomas y veamos cómo solucionar la crisis migratoria», sentenció.
