MURCIA 13 Mar. (EUROPA PRESS) – El Colegio Oficial de Psicología de la Región de Murcia (COPRM) ha anunciado la creación del Grupo de Trabajo (GT) ‘Digitalización e IA’, una iniciativa que busca liderar el análisis y la aplicación de tecnologías emergentes en la salud mental y el comportamiento humano.
Con este espacio, la institución pretende posicionar a la Región de Murcia como referente en la intersección entre psicología y tecnología, garantizando la innovación bajo criterios éticos, según ha informado el COPRM.
La creación de este grupo responde a la necesidad de promocionar la profesión psicológica en entornos tecnológicos y explorar cómo la Inteligencia Artificial (IA) puede transformar áreas clave como la evaluación, intervención, formación e investigación.
El proyecto, impulsado por Aida Cano Esparza, está abierto a la participación de psicólogos y psicólogas colegiados interesados en generar sinergias interdisciplinarias y compartir experiencias sobre los efectos de la IA.
Metas del Grupo de Trabajo
Bajo el marco del Reglamento de Grupos de Trabajo del COPRM, el GT se ha fijado cuatro metas fundamentales:
- Potenciar la divulgación científica sobre IA aplicada.
- Incrementar la competencia y habilidades tecnológicas de los colegiados.
- Velar por la ética y la calidad en las intervenciones digitales.
- Fomentar una investigación crítica sobre los riesgos de los algoritmos y la telepsicología.
Hoja de Ruta del GT
Para cumplir con estos objetivos, la hoja de ruta del grupo contempla acciones en cuatro áreas específicas:
- En formación, se prevén talleres y seminarios sobre competencias digitales.
- En investigación, se realizarán grupos de lectura y colaboraciones universitarias.
- En divulgación, se elaborarán guías de asesoramiento tanto para profesionales como para la ciudadanía.
- En materia ética, se redactarán propuestas para asegurar los derechos de las personas frente a los sistemas de IA.
Finalmente, el COPRM ha subrayado que este grupo no se limitará a la psicología clínica, sino que extenderá su actividad a los ámbitos educativo, del trabajo, jurídico y de intervención comunitaria. Con esta estructura, el colegio busca asegurar que la tecnología actúe como una herramienta aliada de la profesión, siempre bajo el rigor científico y el compromiso ético.
