
SANTA CRUZ DE TENERIFE, 16 Dic. (EUROPA PRESS) – Los cuatro grupos que apoyan al Gobierno de Canarias (CC, PP, ASG y AHI) aprobaron este martes los terceros presupuestos de la legislatura, que suman un total de 12.491,4 millones de euros, lo que representa un incremento del 7% respecto a los del presente año, es decir, un aumento de 813,2 millones de euros.
Las cuentas autonómicas para 2026 incluyeron más de 200 enmiendas del cuatripartito, que movilizarán unos 95 millones de euros. Adicionalmente, se presentaron siete enmiendas de la diputada no adscrita, Marta Gómez, y menos de diez de la oposición, sin contar las de Vox; aproximadamente una docena se aprobaron por transacción.
Se rechazó un voto particular de NC-bc en el que se cuestionaba el uso de fondos europeos para ayudas a los plataneros de La Palma afectados por la erupción volcánica. Este voto obtuvo el rechazo de CC, ASG, PP, AHI, Vox, con la abstención del PSOE.
La consejera de Hacienda, Matilde Asián (PP), destacó el arduo trabajo de su departamento en un entorno «muy complejo» y con falta de información. Resaltó que se logró dar «estabilidad» a los canarios, subrayando que 2026 será un año «muy importante» para la reforma del sistema de financiación autonómica, que representa «más del 70%» de los ingresos del archipiélago.
Marta Gómez, diputada no adscrita, felicitó al Gobierno por «poner el foco en las personas», defendiendo que sus enmiendas, elaboradas con ciudadanos y colectivos sociales, tienen un enfoque constructivo en contraste con la oposición.
ASG: PREVISIBILIDAD Y ESTABILIDAD
Casimiro Curbelo, portavoz de ASG, resaltó la «coherencia y responsabilidad» de unos presupuestos que dirigen el 80% de sus recursos al gasto social, introduciendo «previsibilidad y estabilidad» para garantizar servicios públicos y mejorar infraestructuras sin aumentar impuestos.
Afirmó que «no es fácil» reducir el IGIC, ya que sus ingresos afectan a la financiación de las corporaciones locales. Además, aclaró que el presupuesto «no da para más», defendiendo una «estrategia coherente» que combine «crecimiento y justicia social».
Por su parte, Nicasio Galván, portavoz de Vox, criticó que el presupuesto «no enfrenta» problemas urgentes como la criminalidad, natalidad o inmigración, sugiriendo que hay una falta de acción real. También cuestionó la promesa electoral de reducir el IGIC y exigió una reducción considerable de gastos en la estructura gubernamental.
Esther González (NC-bc) reprochó al Ejecutivo que «vive en una dimensión paralela» al no atender a problemas reales del archipiélago. Carmen Hernández calizó los presupuestos como «injustos, antisociales y tramposos», argumentando que están «inflados» de fondos europeos. También cuestionó la política del Ejecutivo por ser «errática», sin apuestar por la innovación ni abordar la pobreza.
Fernando Enseñat (PP) defendió que los presupuestos son «más recursos que nunca», con un 80% destinado al gasto social y un plan de alivio fiscal valorado en 44 millones de euros. Justificó que no se reduzca el IGIC debido a las reglas fiscales vigentes y criticó a la oposición por enmiendas «decepcionantes e inviables».
CC: «UN GOBIERNO QUE CUMPLE»
Socorro Beato (CC) destacó que los presupuestos son un reflejo de un «Gobierno que cumple» y reafirmó la solidez y cohesión de la mayoría parlamentaria. Afirmó que el Gobierno mantiene un «rumbo firme» centrado en las personas.
Beato también destacó la enmienda del cuatripartito que busca salvar las ayudas a los plataneros de La Palma como un ejemplo de «política útil». Reclamó al PSOE que «deje trabajar» al Gobierno canario y no interfiera desde Madrid, criticando a un ministro canario que, según ella, se opone a los intereses de Canarias.
José Miguel Barragán, del Grupo Nacionalista, criticó la oposición por su postura del «no a todo» y defendió que los presupuestos «pisan tierra y miran a la gente». Reconoció que el documento «no es perfecto» debido a las limitaciones impuestas por las reglas de gasto y la falta de PGE.
Sebastián Franquis, portavoz del Grupo Socialista, cuestionó que el diálogo del Gobierno se materialice en tres enmiendas de 544, criticando la no reducción del IGIC mientras se bonifica el impuesto de sucesiones y donaciones, insistiendo en la doble moral de aplicar cargas exclusivamente a los ciudadanos menos favorecidos.
Manuel Hernández, también del PSOE, indicó que el presupuesto se ha vuelto más «desfigurado» tras la incorporación de las enmiendas parciales, describiéndolo como un «Frankenstein presupuestario» carente de «sensibilidad y empatía» hacia los problemas de los ciudadanos, y criticó la gestión de los fondos europeos como «nefasta».
