El Lehendakari, Imanol Pradales, ha reafirmado la posición del Gobierno Vasco en favor de «la estabilidad, acuerdos de colaboración entre instituciones» y el «fortalecimiento democrático». Durante una reciente declaración, ha lamentado que «ni el drama humano» de los incendiarios en España impida que «se acentúe la espiral polarizadora» en el panorama político actual, donde prevalecen «el tensionamiento y el cálculo políticos» y la «cooperación interinstitucional brilla por su ausencia en muchos de los representantes públicos».
En un artículo publicado en Linkedin con motivo del inicio del curso político, titulado «Preparados para navegar la incertidumbre», Pradales ha hecho referencia a «las personas que han trabajado» durante el verano, quienes «siguen garantizando que los servicios públicos funcionen», y a aquellos que «están dejándose la piel en la extinción de incendios, salvando cientos de vidas en estos trágicos momentos». «Les envió toda mi solidaridad y les aseguro que el Gobierno y las instituciones vascas les seguiremos apoyando», aseguró.
El Lehendakari opina que «el panorama» en el Estado español «dista de ser esperanzador» y alerta de que «los incendios y sus consecuencias humanas y ambientales, los disturbios de Torre Pacheco y la polémica religiosa de Jumilla tienen un peligroso denominador común: la instrumentalización partidista descarada de desafíos colectivos como la integración de las personas migrantes, la sostenibilidad o el cambio climático».
Pradales sostiene que «tal y como sucedió con la dana, ni siquiera el drama humano impide que se acentúe la espiral polarizadora y prevalezcan el tensionamiento y el cálculo políticos». Ha añadido que «la altura de Estado» y la falta de cooperación interinstitucional entre muchos representantes públicos «arroja más gasolina al fuego de la desafección y engorda las expectativas de partidos populistas y extremistas».
Ante esta coyuntura, el Lehendakari ha reiterado que la postura del Gobierno Vasco «es clara»: «Estabilidad, acuerdos y colaboración entre instituciones y público-privada. Fortalecimiento democrático. Cultura política basada en la ejemplaridad. Responsabilidad y autoexigencia, individual y colectiva. Solidaridad y empatía hacia quienes no gozan de nuestra suerte». También ha comprometido «el despliegue» de «todas las fortalezas» del Ejecutivo vasco «al servicio de Euskadi, en el marco de un sólido proyecto europeo».
Pradales ha manifestado que «unidad, esperanza y ambición» son la realidad con la que deben reconectar al inicio del nuevo curso político, enfatizando la necesidad de ser «realistas, sin paños calientes, sin espectáculos y sin caer en el derrotismo o la resignación». Aseguró que su Gobierno y Euskadi están preparados «para navegar la incertidumbre», como lo han hecho «en muchos momentos de su historia». «El verano llega a su fin. Hay faena y tenemos fuerzas renovadas», concluyó.
Orden Internacional
Pradales también ha abordado los acontecimientos que profundizan en un orden internacional «cada vez más convulso e inestable», condicionado por el deterioro del multilateralismo, el libre mercado, la paz y los derechos humanos. En este contexto, mencionó la firma del acuerdo arancelario entre EEUU y la UE y el recibimiento del presidente de EEUU, Donald Trump, al máximo dirigente de Rusia, Vladimir Putin, en Alaska «con todo tipo de honores y parabienes».
El Lehendakari ha expresado su reproche hacia «cero concesiones» a su aliada histórica, considerada la máxima representante del proyecto que aglutina a la mayoría de las democracias europeas. Criticó el «guante de seda» ofrecido a un autócrata bajo el cual pesa una orden de arresto de la Corte Penal Internacional de La Haya por presuntos crímenes de guerra, señalando que ambos «cultivan el autoritarismo como valor, el personalismo como liderazgo político y nuevas ansias imperialistas».
Según Pradales, tanto Trump como Putin comparten un deseo de instaurar un nuevo orden donde los principios básicos del derecho internacional, como la integridad territorial, se subordinan a la ley del más fuerte, y donde el comercio se concibe como una herramienta de dominio y un juego de suma cero. Este escenario, advierte Pradales, coloca a Europa «ante el espejo de su desafío existencial», que consiste en «fortalecer su proyecto o ser desplazada de decisiones que le afectan directamente». «Solo existen dos posibilidades: trabajar para lograr una autonomía estratégica real o depender de actores internacionales que no creen en la democracia liberal ni en los derechos humanos», enfatiza.
En contraste, el Lehendakari vislumbró un rayo de esperanza: «una tercera imagen que emerge» de los principales líderes europeos «arropando al presidente Zelensky en la Casa Blanca», lo cual demuestra que «cuando hay voluntad política, Europa puede estar a la altura de cualquier desafío».
Finalmente, Pradales hizo alusión a «la impunidad con la que Israel está perpetrando una absoluta barbarie en Gaza», enfatizando la necesidad de valorar la declaración institucional aprobada en el Parlamento Vasco el pasado 5 de junio, que condena «públicamente y sin matices el genocidio que está perpetrando el actual Gobierno de Israel contra la población civil palestina, reconociendo el derecho del pueblo palestino a crear su propio Estado libre y soberano».
El Lehendakari ha señalado que este «horror» merece una respuesta «firme y conjunta», además del «apoyo sin fisuras» a la labor de organismos internacionales como UNRWA.
