El delegado del Gobierno en la Región de Murcia, Francisco Lucas, ha anunciado esta semana que el Ejecutivo central se conectará con los nuevos compradores del complejo de Sabic en Cartagena y con la antigua dirección de la empresa para establecer una mesa de diálogo y «intentar reconducir la situación». Este anuncio se produce en un contexto donde la preocupación por posibles despidos en la planta ha generado inquietud entre los trabajadores y la comunidad local.
El principal objetivo de esta mesa es «explorar todas las alternativas y evitar a toda costa los despidos y, por tanto, que se mantenga la planta en Cartagena», señaló Lucas tras una reunión con los miembros del comité de empresa de Sabic. En caso de que no se pueda evitar el cierre, el delegado dejó claro que uno de los propósitos del Gobierno de España es asegurar la reindustrialización en la zona.
Lucas expresó su «apoyo firme» a todos los empleados de Sabic y enfatizó la importancia de mantener los empleos y la actividad en el complejo. «Quiero dejar claro a todos los trabajadores que me tienen a su lado y que voy a dar la batalla», afirmó, dejando en claro su compromiso con la plantilla.
También criticó la actitud del presidente de la Comunidad Autónoma, Fernando López Miras, quien según él se ha resignado ante la posibilidad del cierre de la planta y los despidos. Lucas destacó que desde el anuncio de la semana pasada, ni Miras ni otros miembros del Gobierno regional han contactado al Ministerio de Industria ni al Comisionado para la reindustrialización. Afirmó que «es inaceptable» que un presidente regional no gestione proactivamente para evitar este tipo de situaciones, tachándolo de una actitud «conformista».
Explorar «todas las vías»
Lucas explicó que desde el Gobierno de España se van a utilizar todos los recursos disponibles para «explorar todas las vías que eviten despidos en Cartagena y mantengan la actividad industrial». Insistió en que no se conformará con una posible situación de cierre y despidos masivos.
Respecto a las soluciones, mencionó que «la hoja de ruta» incluye la constitución inmediata de la mesa de diálogo, cuyo objetivo es evitar los despidos y el cierre de la planta. En una segunda fase, se buscaría reindustrializar la zona con los propietarios actuales o nuevos inversores. «No se puede aceptar que Cartagena pierda esta industria tan importante sin buscar alternativas», concluyó.
Pascual Sánchez, presidente del comité de empresa, agradeció al Gobierno de España y consideró «muy interesante» la propuesta de establecer una mesa de diálogo. Ha resaltado la necesidad de que las empresas, Sabic o Mutares —la empresa compradora—, proporcionen información clara sobre el futuro de la planta y los posibles despidos. «Si no se puede salvar el empleo, que esperemos que sí, es importante que esas compañías sientan la presión del Gobierno de España», aseveró.
Sánchez expresó la necesidad de que «en esta mesa, por fin, traigan la información real de lo que va a ocurrir en este cierre y cuántas personas están afectadas», añadiendo que es crucial intentar primero frenar los despidos y, si no es posible, planificar una reconversión industrial que beneficie a la zona.
