ZARAGOZA, 18 sep. (EUROPA PRESS) – El director general de Cultura del Gobierno de Aragón, Pedro Olloqui, ha responsabilizado al Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) de la aparición de humedades en el actual soporte en el que se exponen las pinturas murales del Monasterio de Sijena. Según Olloqui, esta situación representa «una afección más grave sin duda alguna» que la que supondría el traslado a su emplazamiento original, el cual ha defendido que debe producirse con «urgencia» y debe «acelerarse» debido a «una desatención evidente que tiene que ser corregida».

Las humedades han aparecido en la esquina de una de las arcadas que sirven de soporte a este conjunto mural y han sido detectadas gracias al «trabajo exhaustivo» realizado por el equipo técnico «nacional e internacional» enviado por el Gobierno aragonés al MNAC durante el mes de julio. Este equipo realizó «un levantamiento fotográfico exhaustivo» para conocer con «precisión absoluta» la situación química y física de las pinturas, así como de sus sistemas de anclaje, usando pértigas con cámaras 360 que ofrecieron imágenes de alta resolución «muy precisas», que revelaron las humedades.
Las humedades son más graves que el traslado
Olloqui ha destacado que la aparición de estas humedades demuestra que las declaraciones del MNAC acerca de su «máxima preocupación» por la conservación de las pinturas en un hipotético traslado «no están acompañadas de la minuciosidad de los trabajos que se deberían realizar».
El responsable autonómico de Cultura ha recalcado: «Unas humedades son una afección más grave, sin duda alguna, sobre ese conjunto mural que un traslado. Es una obviedad». Además, ha afirmado que «la desatención de esas pinturas nos lleva a aumentar la urgencia de ese traslado», ya que «si el MNAC estuviera tan pendiente, como dice, de la conservación de ese conjunto mural, no se habrían producido esas humedades».
Olloqui ha señalado que, «con toda seguridad», las humedades son posteriores a la instalación de las pinturas en su emplazamiento actual y que «eran desconocidas por el propio museo». «No hay otra explicación posible», ha subrayado.
El director también ha expresado que es «lógico» que no haya habido «un interés suficiente» en la conservación por parte de las instituciones catalanas, ya que esas pinturas «son patrimonio de todos los aragoneses y aragonesas». Además, ha añadido que no se puede comprender este conjunto mural fuera del sitio para el que fue creado, el Monasterio de Sijena, destacando que ahí es donde alcanzará «la comprensión global» y su «máxima expresión», comparándolo con «la Capilla Sixtina del Románico».
No hay afección irreversible
Sobre el estado concreto de las pinturas, Olloqui ha indicado que se darán a conocer las conclusiones del trabajo realizado por el equipo técnico en «los próximos días». En este sentido, ha afirmado que «no hay una afección irreversible sobre esas pinturas», ratificando la «fortaleza» de las mismas. «Si las pinturas soportan esas humedades, ¿cómo es posible que se cuestione que no pueden soportar el traslado?», ha preguntado.
El director ha negado que la aparición de las humedades pueda afectar al traslado, apuntando que no hay ningún riesgo «irreversible», especialmente en el actual estado de las técnicas de conservación. «La humanidad en estos momentos es capaz de situar en cualquier parte de nuestra galaxia objetos de máxima precisión sin riesgo alguno para los mismos; y se nos quiere convencer a los aragoneses de que trasladar unas pinturas unos cientos de kilómetros es imposible», ha remarcado.
Una «mayoría social» a favor del retorno
En el ámbito político, Olloqui ha aseverado que el presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, cuenta con «el máximo respaldo» de todas las instituciones y del Parlamento autonómico, trabajando para ganar «la mayoría social». También ha destacado que hay una «enorme simpatía» en toda España hacia las aspiraciones aragonesas de ejercer sus «derechos culturales» y «tiene sospechas» de que también hay «una mayoría silenciosa» en Cataluña que entiende que esta comunidad «no puede desarrollarse institucionalmente sin respetar los derechos culturales de los demás».
«Cataluña y Aragón somos hermanos por nuestra historia, por nuestra economía, por nuestro presente y estoy seguro de que lo seguiremos siendo en el futuro; pero eso no puede ser un argumento para el no reconocimiento de los derechos culturales de los aragoneses», ha concluido Olloqui.
