ZARAGOZA 12 Nov. (EUROPA PRESS) – La Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón llevará a cabo obras para garantizar la seguridad estructural en los forjados de la sacristía de la Iglesia de San José de Calasanz, de las Madres Escolapias, conocida como ‘La Mantería’, situada en la capital aragonesa. El importe de los trabajos, adjudicados a la empresa Rubio Morte S.A., asciende a 46.324,85 euros (IVA incluido) y el plazo de ejecución es de ocho semanas.
El forjado del techo de la planta primera de la sacristía objeto de actuación está formado por rollizos de madera, con tableros decorados en vigas principales, entrevigado de revoltón cerámico y mortero. Actualmente, presenta pérdidas de cabezas de vigas y xilófagos que han afectado a las estructuras principales.
Anteriores intervenciones reforzaron la viga central en el centro de paño apoyada en muros de carga y puntales con tirantillas. Sin embargo, ahora se hace necesaria una actuación más completa que prevea la seguridad estructural mediante la sustitución de los pares de madera en mal estado, el levantado del revoltón (que en muchos casos ha caído) y un tratamiento generalizado, así como la sustentación mediante nuevas vigas, que en este caso se realizarán en madera laminada.
La zona de la sacristía colindante con la calle Palomeque presenta un asentamiento diferencial que ha provocado fisuras y grietas que afectan a las bóvedas macizas del techo de planta baja, muros laterales y forjado, así como hinchamientos en la solera de la sacristía. Será necesario realizar un estudio de la humectación del terreno, del grado de compacidad del mismo, detectar posibles filtraciones y analizar la cota de profundidad de la cimentación del edificio.
De este modo, se podrá diagnosticar la afección y proponer una actuación que permita mejorar el terreno de cimentación o aplicar sistemas estructurales, además de tratar las posibles afecciones de redes urbanas, para frenar la afectación al bien.
Previas intervenciones retacaron las grietas con yeso, pero actualmente el edificio continúa asentando, lo que provoca que dichas uniones se abran.
ACERCA DE ‘LA MANTERÍA’
La Iglesia de San José de Calasanz, de las Madres Escolapias, fue capilla del Colegio de Santo Tomás de Villanueva y San Jorge, que los Padres Agustinos Observantes levantaron en la antigua Plaza de La Mantería, actualmente de San Roque, y por esta ubicación recibió su denominación. Su construcción comenzó en 1663 y finalizó en 1686.
Tras la desamortización de Mendizábal y el consiguiente abandono por parte de los Agustinos, tuvo varios usos hasta que en 1884 pasó a manos de las Madres Escolapias. La iglesia está considerada como uno de los ejemplos más interesantes de la arquitectura barroca en Aragón, con un estilo italianizante en su composición, aunque sin abandonar la tradición constructiva local en ladrillo.
Además, alberga uno de los conjuntos murales más importantes del barroco de finales del siglo XVII, realizado por el pintor madrileño Claudio Coello y su discípulo Sebastián Muñoz, al estilo de los cuadraturistas italianos.
El interior de la iglesia se articula en torno a una planta de cruz latina, lograda mediante una sola nave, a la que se añade una sacristía adosada a la cabecera por su lado de la epístola y un coro alto a los pies sobre el último tramo de la nave. La inexistencia de capillas laterales se suple con arcosolios abiertos en los muros de la iglesia, correspondiendo dos a cada brazo del crucero y otros dos a cada uno de los lados de la nave.
‘La Mantería’ fue declarada Monumento Histórico-Artístico en enero de 1946, y su declaración se completó como Bien de Interés Cultural en diciembre de 2001.
