
Zaragoza, 17 de febrero. (EUROPA PRESS) – La crecida ordinaria del Ebro se desarrolla según lo previsto y sin que se registren, por el momento, graves afectaciones. El Gobierno de Aragón ha ampliado este martes su dispositivo de vigilancia sobre el terreno, y el helicóptero del 112 ha realizado un vuelo de reconocimiento para comprobar desde el aire que no hay graves daños.
Los técnicos de Protección Civil han vuelto a visitar, aguas arriba, las localidades entre Alagón y Zaragoza, por las que pasó este lunes la punta de la crecida. Han hecho un primer reconocimiento en la Ribera Baja, donde esta punta llega a lo largo de la jornada de este martes. En concreto, se han revisado las localidades de Pastriz, El Burgo de Ebro, Villafranca de Ebro, Fuentes de Ebro y Pina de Ebro.
El Centro de Emergencias no ha registrado hasta el momento graves incidencias relacionadas con esta crecida ordinaria y mantiene contacto con los municipios que podrían verse afectados. No obstante, se está prestando especial atención a las motas de El Burgo y Villafranca.
Según ha trasladado la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), los daños se han minimizado con respecto a episodios anteriores gracias a las obras de mejora que se han realizado en las riberas del Ebro. El Gobierno de Aragón mantiene activado en fase de alerta el Plan de Inundaciones (PROCINAR) y esta mañana ha realizado una nueva reunión de coordinación en la Sala de Crisis del 112, presidida por el consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública, Roberto Bermúdez de Castro. A esta reunión se han incorporado representantes de la Confederación Hidrográfica del Ebro y de la empresa pública Sarga.
Desde la CHE han precisado que el pico de la crecida ha llegado este martes a Zaragoza, donde se prevé que se mantenga hasta el próximo jueves o viernes, con unos niveles que oscilarán entre 1.400 y 1.500 metros cúbicos por segundo.
