BARCELONA, 1 de marzo de 2023 (EUROPA PRESS) – El Ministerio de Trabajo y Economía Social estima que la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) a 1.221 euros al mes en 14 pagas, aprobada a mediados de febrero por el Consejo de Ministros, afectará a alrededor de 286.600 trabajadores en Catalunya.
Este alza, suscrita por los sindicatos mayoritarios CCOO y UGT, aunque sin el apoyo de la patronal CEOE, supone un incremento con efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2026 del 3,1% interanual. Según datos compartidos por La Moncloa, en toda España, beneficiará a aproximadamente 2,5 millones de trabajadores.
CCOO y UGT de Catalunya destacan el valor positivo de esta medida para combatir la desigualdad y como motor del crecimiento económico, mientras que Foment y Pimec advierten sobre el incremento de costes que implica para las empresas y reivindican el papel de los convenios colectivos.
Cálculo Sindical
Según datos de CCOO, el impacto de este incremento del SMI en Catalunya será ligeramente menor, afectando a 197.659 trabajadores, lo que equivale al 12% del total de personas que se beneficiarán de este aumento en España. Las estimaciones de UGT Catalunya sugieren que alrededor de 200.000 personas, un 6% del total de cotizantes en la región, se verán afectadas.
Por número de trabajadores, Catalunya ocupa el cuarto puesto en el impacto del aumento del SMI a nivel estatal, por detrás de Andalucía, con 379.637 beneficiados (22% del total); Madrid, con 215.797 (13%); y Comunidad Valenciana, con 205.105 (12%).
Albert Escrig, responsable de Mercat de Treball i Economia en CCOO de Catalunya, señala que, aunque es difícil calcular el impacto exacto por sectores en la economía catalana, los más beneficiados serán el trabajo doméstico, la agricultura, la hostelería y el comercio, áreas que se caracterizan por tener salarios más bajos.
Desde UGT, el secretario de Política Sindical en Catalunya, Òscar Riu, celebra que el incremento no solo beneficia a estos sectores, donde se actualizan automáticamente los sueldos, sino que actuará como un «tractor» en la negociación de convenios colectivos, impulsando al alza los salarios de otros sectores.
Menor Afectación en Catalunya
En términos relativos, la incidencia de la subida del SMI en Catalunya es del 5,9% de la población asalariada del territorio, un impacto considerablemente menor en comparación con el 7,2% en la Comunidad de Madrid, el 13,2% en Andalucía y el 10,4% en la Comunitat Valenciana.
Riu explica que en Catalunya los costes de vida y los salarios son más altos que en otras comunidades, lo que puede limitar el efecto de este aumento. Por ello, reivindica la necesidad de un salario mínimo de referencia propio (SMRC) que sea del 60% del salario mínimo en el territorio, adecuando así el SMI a la realidad de Catalunya.
Más Costes Empresariales
Yesika Aguilar, directora de Relaciones Laborales de Foment, manifiesta que el impacto de la subida del SMI no solo se mide en el número de trabajadores, sino también en la capacidad de las empresas para asumir el incremento de los costes laborales. Según cálculos de la patronal, el aumento del SMI representa un coste aproximado de 1.900 euros mensuales por trabajador, considerando tanto el salario como los costes de la Seguridad Social. Aguilar defiende que «no es un incremento de un 3,1%, sino que tiene asociados otros costes».
Josep Ginesta, secretario general de Pimec, añade que el «desajuste» entre los salarios y el coste de vida no se debe a que los salarios sean bajos, sino a que el precio de ciertos bienes, como la vivienda o la energía, está disparado. «No es que las empresas paguen poco, sino que existe un desequilibrio en el precio de determinados productos que altera el mercado», añade Ginesta.
Dimensión Empresarial
Sindicatos y patronal coinciden en identificar los sectores más afectados (servicios, hostelería y agricultura), pero Foment y Pimec también destacan la dimensión de las empresas como un factor a tener en cuenta respecto al impacto del SMI. Aguilar señala que la estructura productiva de Catalunya consiste principalmente en autónomos, pymes y microempresas, donde la subida del SMI tendrá una «mayor repercusión» debido a menores niveles de producción. Ginesta, por su parte, menciona la economía de escala que permite que, aunque el impacto sea mayor en términos absolutos para las grandes empresas, estas tienen más capacidad para trasladar el coste extra.
Productividad y Convenios
Pimec y Foment coinciden también en la necesidad de modificar la ley de contratos públicos para que las empresas con contratos con administraciones públicas, especialmente en sectores como la limpieza o la seguridad, puedan indexar el incremento del coste de la subida del SMI.
En relación con la falta de apoyo de la parte patronal en la subida del SMI, Aguilar defiende que Foment ha sido «favorable a los incrementos del salario mínimo», pero que estos deben estar acompañados de un aumento de la productividad.
Tanto la directora de Relaciones Laborales de Foment como el secretario general de Pimec enfatizan la importancia de los convenios colectivos como herramienta para gestionar las subidas salariales, afirmando que «las mejoras deben estructurarse principalmente a través de estos convenios, que se adaptan a la realidad productiva de cada sector y territorio», asegurando así tanto la supervivencia empresarial como el bienestar de los trabajadores.
