Moncloa espera poder aprobar el decreto en el Consejo de Ministros de la próxima semana, tras no poder hacerlo en las dos anteriores. El Gobierno sostiene que la principal dificultad para aprobar el decreto de embargo de armas a Israel radica en una de las nueve medidas anunciadas por el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez: la prohibición de importar productos de los asentamientos ilegales de Cisjordania.
MADRID, 17 sep. (EUROPA PRESS) – El Ejecutivo no pudo aprobar el decreto en el Consejo de Ministros de esta semana y el retraso ha generado críticas y malestar en el socio minoritario de la coalición, Sumar, que ha apuntado a reticencias del ala socialista del Ejecutivo. Los socialistas lo negaron y esgrimieron dificultades técnicas en la redacción del texto, aunque aseguraron que la decisión estaba tomada, era compartida por la totalidad del Gobierno y se espera aprobarla la semana próxima.
Sistema de códigos para la diferenciación de productos
En este sentido, fuentes gubernamentales explican que la parte que está generando más dificultad está en la relación comercial con los territorios ocupados, en concreto el sistema de códigos para diferenciar con precisión los productos que vienen de estas zonas de Cisjordania, que a partir de la entrada en vigor de la norma estarán prohibidos en España.
Anuncio del paquete de medidas
El pasado lunes 8 de septiembre, Sánchez compareció por sorpresa para anunciar un paquete de medidas «contra el genocidio», entre las que destacaba el embargo de armas por ley. Esta medida pretendía reforzar y dar seguridad jurídica a la decisión política de no comerciar con armas con Tel Aviv, que ya se estaba aplicando desde 2023.
Aunque esta era la medida más destacada, el jefe del Ejecutivo anunció un total de nueve iniciativas. Una de ellas es la prohibición de importar productos de los asentamientos ilegales en Cisjordania, «con el objetivo de combatir estas ocupaciones, de frenar el desplazamiento forzoso de población palestina y mantener viva la solución de los dos estados», según se trasladó en una declaración desde La Moncloa.
Reacciones de los ministros
En la redacción del decreto están involucrados varios ministerios: Exteriores, Comercio, Hacienda y Defensa. En un principio, las críticas apuntaron al departamento que dirige Margarita Robles. Este mismo miércoles, Robles defendió que no puso ninguna objeción al embargo de armas de Israel. Durante la sesión de control en el Congreso, ha dado por concluido el vínculo industrial con Israel en el ámbito de la defensa, asegurando que ya no existe ningún convenio, contrato o relación de las Fuerzas Armadas con el Estado de Israel.
La titular de Defensa explicó que «quedaban algunos flecos desde el punto de vista de la tecnología» israelí, pero que antes del verano se «recondujeron» y el vínculo «se ha terminado», según ha confirmado.
Complejidades técnicas
En la víspera, la portavoz Pilar Alegría afirmó que el Gobierno tiene la «voluntad» de aprobar el real decreto la semana que viene y explicó el retraso en la complejidad técnica de la redacción. «Las cosas hay que hacerlas bien», afirmó ante las críticas de Sumar.
Fuentes gubernamentales insistieron en las dificultades a la hora de redactar un texto que afecta a numerosas leyes y tratados internacionales y apuntaron que los asesores jurídicos de los distintos ministerios implicados están revisando el texto para que sea preciso.
