VALÈNCIA, 4 Sep. (EUROPA PRESS) – El secretario de Estado de Política Territorial, Arcadi España, ha expresado su desconcierto ante el rechazo del ‘president’ de la Generalitat, Carlos Mazón, respecto a la quita de la deuda propuesta por el Gobierno. España ha señalado que este rechazo parece priorizar lo que opinan tanto el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, como la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
Además, ha criticado al jefe del Consell por sus «bajadas dramáticas a los grandes patrimonios» de la Comunitat Valenciana, asegurando que «con una mano baja impuestos a las rentas más altas y con la otra pide dinero». No obstante, ha comentado que «entendería que se pudiera discutir con distintos criterios sobre cómo se ha llegado a ese cálculo».
«Eso lo puedo entender. Hay una fórmula que es la que ha aplicado el Gobierno de España, transparente, pero, como todas, puede ser criticable. Lo que no puedo entender es que se diga que no a una cosa que te beneficia», argumentó España, durante declaraciones a los medios antes de asistir al encuentro organizado por la Cadena SER con el ‘expresident’ de la Generalitat, Ximo Puig.
El secretario de Estado utilizó un ejemplo cotidiano para ilustrar su punto: «Siempre pongo el mismo ejemplo. Todos tenemos una hipoteca. Si el banco un día te llama y te dice que va a reducirte una parte de esa hipoteca, de la deuda que le debes, puedes discutir con el banco si es mucho o es poco».
España también cuestionó la decisión de Carlos Mazón, señalando que «no se entiende esa decisión», que a su juicio refleja que «no están priorizando a los valencianos y las valencianas, sino que están priorizando a lo que diga Feijóo y lo que diga Ayuso».
Cuando se le preguntó si el Gobierno estaría dispuesto a negociar con la Generalitat para aumentar la cantidad condonada, España explicó que ya hubo «un proceso de negociación» en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) antes del verano, donde están las comunidades autónomas junto con el Gobierno de España.
Asimismo, lamentó que «antes de que se debatiera, todas las comunidades autónomas, incluida la valenciana gobernada por el PP, se levantaron y se fueron». Según su opinión, las comunidades autónomas gobernadas por el PP «no quieren dialogar», sino que «solo quieren ruido», y concluyó que «en el ruido no están las soluciones a los problemas».
